Tres horas de especulaciones en la barriada del Rocío

  • Los vecinos no pueden ocultar su extrañeza y desolación por la detención de Juana Orta

La barriada del Rocío se movía ayer entre la estupefacción y la incredulidad, ante el despliegue que la Guardia Civil montó en la calle Almonte y que acabó con la detención de dos personas y el registro de una casa en el número 2 de dicha calle. Testigos presenciales indicaron que el dispositivo de la Benemérita se montó en escasos minutos. De este modo, la calle Almonte quedó cortada tanto para el tráfico rodado como para los peatones entre las calles Islas Columbretes y Venezuela.

Los efectivos de la Guardia Civil llegaban a esa barriada a las 13 horas, marchándose de la calle Almonte a las 16 . Lo primero que los agentes hicieron fue bloquear la salida y entrada de vecinos del inmueble donde se efectuaría el registro, así como del bloque que se encontraba justo enfrente. La entrada del resto de los inquilinos a sus hogares fue a cuentagotas durante esas tres horas de presencia policial y en la que éstos eran acompañados a sus domicilios por los propios agentes.

Durante tres horas la entrada y salida de efectivos de la Benemérita del inmueble que estaba siendo registrado fue prácticamente constante. Sin embargo sería a partir de las 14 horas cuando los agentes comenzaron a sacar material. Lo primero en salir del edificio fue una CPU que sería acompañada posteriormente, por otras partidas de objetos guardadas en bolsas de plástico o cajas de cartón. Sin embargo, la expectación no dejaba de crecer ya que era más que previsible que la Guardia Civil se llevara o detuviera a alguna o algunas de las personas que en esos momentos se encontraran en el piso registrado.

Hubo que esperar para ello hasta las 16 horas. Ese fue el momento en el que en primer lugar, salió una mujer de apariencia joven y melena que fue introducida en uno de los coches secretos -todos ellos con las matrículas tapadas- y acto seguido, otra más que fue dirigida hacia otro vehículo. Fue en ese momento cuando el dispositivo de las fuerzas del Orden abandonó rápidamente la calle Almonte.

Una de las detenidas era Juana Orta a quien todos los vecinos consultados, sin excepción alguna, tachaban como una persona maravillosa y vecina de toda la vida. Una vecina comentó que la inquilina de este piso era su propietaria de siempre y no una alquilada y que casi todos los fines de semana recibía a gente "que venía del Norte" aunque ahora vivía un hombre allí. Juani, una de las vecinas de la calle, señalaba que todos los hechos y la detención de Juana Orta le habían cogido por sorpresa. En términos parecidos se expresaba Ángel quien comentaba: "No nos lo esperábamos pues hemos sido vecinos de toda la vida y nos ha sorprendido mucho lo sucedido".

Juana Orta de 62 años es persona sobradamente conocida en la capital por su relación con diferentes movimientos de reivindicación social como fue la recuperación del parque Moret y por su actividad sindical. También llegó a presentarse a las elecciones generales en una candidatura que llevó como nombre Nación Andaluza. Desde otros ámbitos se la vincula como solidaria con los familiares de los presos etarras a quienes acogía en su casa. En todo caso y en principio, se la identifica como componente de la estructura creada por ETA para el apoyo a la ejecución de la fuga. La otra persona detenida en la calle Almonte responde a las iniciales A. C. J., tiene 41 años de edad y se presume que es la novia del preso etarra Jorge García Sertucha.

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