El caso del cabrero se politiza y cae en el olvido antes de solucionarse

  • Algunos de los grupos políticos que prometieron pagar la deuda se arrepienten · Todo queda pendiente de la creación de una ordenanza que regule estos casos

A pesar de que la población cree que el cabrero de Salobreña se salió con la suya y algunos incluso bromean con la posibilidad de alquilarle el rebaño para protestas diversas, lo cierto es que Santiago Alonso sigue viviendo en medio de la zozobra de no saber si un día no muy lejano le embargarán todo lo que tiene. Para que paralizara su protesta de llevar cada día su rebaño (al que se unieron muchos más, hasta llegar a concentrar más de un millar) a la plaza del Ayuntamiento de Salobreña, los grupos políticos le prometieron ceder su asignación municipal para el pago de su deuda contraída con el Consistorio. La solución pareció contentar al cabrero, el cual dejó de llevar las cabras a las puertas del edificio.

Pero días después, algunos grupos políticos se echaron atrás. PSOE e IU sostienen que se trata de un hecho discriminatorio para los demás ciudadanos. En concreto, Ángel Coello, portavoz de Izquierda Unida, afirma que "el Ayuntamiento ha de ser riguroso en la aplicación de la Ley". Este último presentó una moción que pedía esclarecer el procedimiento seguido en el caso del cabrero, además de la revisión de todos los expedientes sancionadores de los últimos cinco años y la elaboración de una ordenanza que regule la actividad ganadera en el término municipal. Finalmente no prosperó, pues votaron en contra PP y PSI.

No obstante, el PSOE no cede y pide responsabilidades políticas e informe técnico que demuestre la legalidad del procedimiento seguido por el ayuntamiento en el caso del cabrero.

El asunto se ha politizado. La familia del cabrero no entiende cómo la promesa que hicieron los grupos políticos se ha incumplido y viven angustiados pensando en qué pasará finalmente con su casa, sobre la que pesa una orden de embargo. Uno de los responsables municipales le dio al cabrero un sobre sin sello ni firma con un cheque por valor de 9.000 euros (la deuda asciende a 10.000).

Fuentes municipales aseguran que hasta que no se apruebe la nueva ordenanza que regule estos casos, todos permanecerán paralizados. No obstante, la oposición asegura que no se ha dado ningún paso por parte del equipo de gobierno para aprobar esa normativa. Por su parte, el cabrero no ha recibido ninguna noticia más por parte del ayuntamiento, por lo que teme que caiga en el olvido sin una solución definitiva.

Santiago Alonso construyó en 2005 un corral para su rebaño de 50 m2. El Ayuntamiento de Salobreña le multó con 1620 euros por construcción ilegal, cantidad que nunca pagó y que fue creciendo hasta el día de hoy convirtiéndose en casi 10.000. El cabrero se enteró hace poco del embargo que pesaba sobre su casa, cuando fue a una entidad bancaria a pedir un préstamo ya que su situación económica es bastante crítica. A ello se une el hecho de que parte de las cabras de su rebaño están enfermas, según asegura.

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