La localidad ofrece suelo para unir por fibra óptica España con Melilla

  • Ya existe un primer cable submarino de fibra óptica que enlaza la ciudad y Motril · Además del municipio granadino hay otros dos ofrecimientos: Adra y Málaga

Motril es una de las candidatas para unir la Península con Melilla por medio de un segundo cable submarino de fibra óptica, que serviría para mejorar las telecomunicaciones entre la Ciudad Autónoma y el resto del mundo.

Según José Luis Ramos, jefe de Telecomunicaciones de Melilla, las tres ciudades elegidas serían Motril, Adra (las más cercanas en línea recta) o Málaga. No hay que olvidar que ya existe un primer cable que enlaza los dos continentes desde Motril. Sin embargo, no es suficiente.

Un accidente ocurrido en 2007 por culpa de un barco pesquero, que estaba fondeando en un lugar no permitido, ocasionó una grave avería que, mientras que en otras ciudades de España no habría tenido mayores consecuencias, en la ciudad ubicada en el norte de África fue un auténtico desastre económico y social. Durante varios días los melillenses no pudieron sacar dinero del cajero ni realizar la mayoría de operaciones bancarias, y la red de móviles de Vodafone, Amena y Telefónica cayó, así como internet.

La razón de este 'apagón tecnológico' es que todos los operadores de comunicación dependen de las infraestructuras de Telefónica, mientras que en otras provincias españolas los problemas no afectan al resto. Por ello, se cree que un segundo cable supondría la entrada de otros operadores que funcionarían de manera directa. Y es que la Comisión Nacional del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) propuso recientemente obligar a Telefónica a alquilar los sistemas de cable telefónico que conectan la Península con Ceuta, Melilla y Canarias, las Islas Canarias entre sí, Mallorca con Menorca, e Ibiza con Formentera a unos precios "razonables", regulados por la CMT.

La propuesta de unir Motril con la Ciudad Autónoma de Melilla parte en esta ocasión de la Universidad de Granada (UGR). José Luis Verdegay, delegado del Rector para las Tecnologías de la Información y la Comunicación, recuerda cómo surgió este proyecto: "En un encuentro que tuvimos en diciembre de 2008 con el consejero de Presidencia y Gobernación de la Ciudad Autónoma de Melilla, Abdelmalik El Barkani, como sabíamos que necesitaban una conexión, les ofrecimos la posibilidad de comunicarse con Motril, puesto que la Universidad posee unos terrenos de 40.000 metros en esa zona", cedidos por el ayuntamiento de la ciudad de la costa granadina.

La acogida a dicha propuesta fue muy positiva, según Verdegay, aunque lo cierto es que hasta ahora no ha habido contestación oficial por parte de Abdelmalik El Barkani. El Campus de Melilla, que pertenece a la UGR, tiene su propio cable de fibra óptica, por lo que se trataría de aprovechar esa instalación, pero reforzándola, de manera que diera servicio no sólo a la zona universitaria sino a toda la ciudad autónoma. La Universidad tendría así la ventaja de incrementar la calidad de sus servicios docentes, investigadores y administrativos en el campus melillense. Las instalaciones de mejora correrían a cargo de Melilla, a la que ha concedido 7 millones de euros la Administración central en calidad de préstamo que deberá devolver en doce años, con un periodo de carencia de un año.

El proyecto, que se encuentra en fase de licitación, tiene que estar listo en un plazo de 20 meses y forma parte del Programa de Infraestructuras de Telecomunicaciones, dentro del Plan Avanza2 y tiene como objetivos el desarrollo de las comunicaciones en Melilla, que los usuarios puedan seguir recibiendo prestaciones en el campo de las telecomunicaciones aunque surjan eventuales averías y la implantación de empresas tecnológicas. Esta última es una de las principales apuestas por parte de todas las administraciones implicadas.

Existen últimamente rumores de que los intereses de Melilla pasan más por Málaga que por Motril, comentarios que ha realizado el mismo Ramos en público en la celebración de unas jornadas el pasado mes de abril. Esperemos que no sean ciertos, puesto que Motril obtendría beneficios (al igual que Melilla y la UGR) si se lleva el gato al agua. Y es que aunque no supondría la generación de un número significativo de puestos de trabajo, "ya que estas instalaciones suelen funcionar por control remoto", sí es cierto que podría suponer el germen para uno de los sueños más anhelados por los habitantes de la costa: que la Universidad se prolongue al litoral.

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