Operadoras de telefonía minimizan el riesgo de cáncer por usar móviles

  • La Asociación Española insiste en que se respetan todos los límites de seguridad establecidos por la Organización Mundial de la Salud · La Comisión Europea admite "cierto riesgo" y mantiene la vigilancia

La Asociación Española de Operadores de Telecomunicaciones (Redtel) aseguró ayer que las compañías españolas respetan los límites de seguridad que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a emisiones relacionadas con la telefonía móvil.

En un comunicado de prensa, Redtel reaccionó así al anuncio realizado en Lyon por la OMS y la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC), que vincularon el uso de teléfonos móviles con un "posible" riesgo de cáncer cerebral en seres humanos. Redtel asegura que "no hay muestras en los estudios e investigaciones" sobre los efectos de estas emisiones que indiquen que puedan ser "potenciales carcinógenos".

La OMS y la IARC afirmaron que los campos electromagnéticos generados por las radiofrecuencias de los dispositivos móviles se consideran "posiblemente carcinogénicos para los humanos" y se clasifican, por ello, en la categoría "2B".

Según Redtel, la IARC ha cambiado la calificación de estas ondas a esta categoría, en la que se incluyen "otros 512 agentes, como la cafeína, la sacarina o el té".

La asociación aseguró que esta declaración "no cambia las directrices sobre salud" establecidas por la OMS y que no parece plausible que los límites de seguridad "vayan a cambiar radicalmente".

Sin embargo, aseguró que asumirá esta nueva clasificación, así como cualquier consejo y recomendación de la OMS, al tiempo que recordó que en España se utiliza el mismo tipo de antenas que en toda Europa.

Por su parte, la Comisión Europea (CE) afirmó que no se tiene evidencia de que el uso de los teléfonos móviles pudiera producir cáncer, como apunta el informe de la OMS. La Comisión ha solicitado una mayor investigación tras recibir el estudio presentado ayer en Lyon.

Bruselas recuerda en un comunicado facilitado a Efe que un grupo de 31 científicos evaluó los efectos cancerígenos de la exposición a campos de radiofrecuencia electrónica, resultantes de un "uso intensivo de teléfonos móviles". Los investigadores concluyeron que "puede existir cierto riesgo, por lo que necesitamos mantener una estrecha vigilancia sobre un vínculo entre los teléfonos móviles y el riesgo de cáncer".

En cuanto a las medidas de seguridad adoptadas en la UE para la telefonía móvil, en 1999 adoptó una recomendación que proporcionaba un marco común para limitar la exposición del público a los campos electromagnéticos.

Los mismos estándares se aplican a los equipos de bajo voltaje, radio y telecomunicaciones, y agregó que, para asegurarse de que estos límites siguen garantizando un alto nivel de protección a la población, la CE lleva a cabo revisiones periódicas acordes con la opinión de expertos internacionales. Una de las iniciativas comunitarias para la seguridad es el proyecto Interphone, centrado en el estudio de tres tipos de tumores cerebrales y su posible relación con los móviles.

Este programa, el mayor efectuado en este ámbito, "no observó ningún incremento del riesgo relacionado con un uso regular de los teléfonos móviles", recordó la Comisión Europea.

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