La Junta garantiza que un "amplio consenso" social defiende la fiesta

  • El Parlamento admite una iniciativa que pide la prohibición de las corridas de toros, cuyos promotores necesitan 75.000 firmas de apoyo para que haya debate

El consejero de Gobernación y Justicia, Luis Pizarro, proclamó ayer que un amplio "consenso político y social", garantiza la fiesta de los toros en esta comunidad autónoma. "Hay un acuerdo total con los sectores que forman el mundo del toro", aseguró Pizarro. El consejero, que se reunió con los componentes de la Mesa del Toro, dijo que han concertado "un compromiso para trabajar a favor de la fiesta de los toros". Y sentenció: "La Junta no ha tenido ningún complejo en defender la fiesta".

Esta es la posición gubernamental, firme, que va a encontrar enfrente la iniciativa legislativa popular de la Comisión Investigadora del Maltrato Animal (CIMA) admitida a trámite por la Mesa del Parlamento. La CIMA solicita una modificación de la Ley autonómica de protección de los animales para que se prohiban en Andalucía las corridas de toros.

La CIMA tiene ahora un plazo de cuatro meses para presentar un mínimo de 75.000 firmas en apoyo de su propuesta. Si lo consigue, la tramitación será la establecida para una proposición de ley, de forma que se remitirá el texto en primer lugar al Consejo de Gobierno para que exprese su criterio respecto a la toma en consideración y argumente si afecta o no a las previsiones presupuestarias. Posteriormente, será el Pleno del Parlamento quien decida acerca de la toma en consideración. Y aunque los promotores mostraron su optimismo y su confianza en conseguir esas 75.000 firmas, la iniciativa no tiene visos de prosperar, pues los dos grupos mayoritarios de la Cámara, PSOE y PP, han expresado su apoyo incondicional a la fiesta. De las 23 iniciativas legislativas populares admitidas a trámite en la historia del Parlamento autonómico, sólo se han llegado a debatir dos porque el resto no logró el requisito de la presentación de las 75.000 firmas.

En su encuentro con los componentes de la Mesa del Toro, Pizarro recordó que las corridas de toros constituyen el segundo espectáculo de masas después del fútbol y afirmó que, más allá de su carácter de espectáculo, se trata de "cultura" además de pertenecer "a una parte de la historia de España y a una parte muy importante de la historia de Andalucía, de la que es una de sus señas de identidad". El consejero recordó las principales estadísticas que defienden la viabilidad de un espectáculo que "genera 40.000 empleos y mueve 500 millones de euros, además de tener una repercusión medioambiental muy importante" ya que "no se pueden concebir las dehesas andaluzas sin la presencia del toro bravo".

En la reunión con Pizarro participaron el presidente de la mesa del Toro y de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, Carlos Núñez, y varios matadores de toros, entre ellos Curro Romero, Juan Antonio Ruiz Espartaco, Eduardo Dávila Miura, Francisco Ruiz Miguel y Fernando Cepeda además del ganadero Gonzalo Domecq, el empresario Ramón Valencia y el banderillero Rafael Cuesta.

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