Ruiz Miguel recibe un homenaje por su brillante trayectoria en Las Ventas

  • El diestro afincado en Algeciras descubre un azulejo en la plaza de toros de Madrid donde se le reconoce sus diez puertas grandes en este coso y por ser uno de los triunfadores de la llamada Corrida del Siglo en 1982

El torero Francisco Ruiz Miguel descubrió ayer en Las Ventas un azulejo que recuerda su trayectoria, con diez Puerta Grandes en esta plaza, y que conmemora también la llamada Corrida del Siglo de hace 30 años en la que fue protagonista.

En el acto, promovido por la Comunidad de Madrid y moderado por el director del Consejo de Asuntos Taurinos de dicho organismo, Carlos Abella, estuvieron también participantes directos de aquella histórica tarde, como el ganadero Victorino Martín y los diestros José Luis Palomar y Luis Francisco Esplá, que lo hizo a través de videoconferencia.

Ruiz Miguel ya tiene trozo de historia en la galería del tendido 1 de la plaza de toros más importante del mundo. Una azulejo que se encuentra encima de otro gran torero para la historia y muy vinculado a Ruiz Miguel como fue su maestro Rafael Ortega.

El torero de la comarca estuvo acompañado de su mujer Lola y de sus hijos María Jesús y Francisco, además de amigos y aficionados que no quisieron perderse este bonito homenaje. Tampoco faltó el periodista Manuel Molés y el presidente de la Federación Taurina de Madrid, Jorge Fajardo

Ruiz Miguel, emocionado durante el acto, señaló que "nunca se me secó la boca antes de hacer un paseíllo en Madrid , con tantas palabras bonitas y tanta gente querida, casi no puedo hablar de la emoción", apuntó.

El maestro evocó tiempos pasados, de sus inicios cuando era un niño y comenzó a sentir el toreo en la casa de Rafael Ortega, y cuando se tiró de espontáneo en la plaza de Cádiz pidiendo una oportunidad. "Mi vida ha estado marcada por el sacrificio y la lucha diaria por llegar a lo más alto. Pienso que con los años toqué la cima, pero nunca se me subió a la cabeza, siempre he sido una persona accesible y abierta, aunque en el ruedo no me dejaba ganar la batalla por nadie", aseveró.

Por eso, treinta años después de aquella tarde de la llamada Corrida del Siglo, comentó sentirse muy feliz, "es un día de mucho gozo, pues poder vivir este momento en la mejor plaza del mundo, la que he considerado mía y así la consideraré siempre, es algo indescriptible.Es la plaza que más alegrías me ha dado. Y es un honor que durante tantos años haya venido ininterrumpidamente a examinarme en San Isidro, con matrícula de honor al final de mi trayectoria", señaló.

Ruiz Miguel también quiso dejar claro que no le importaría volver a hacer el paseíllo en esta plaza.

Una carrera difícil d superar con 72 tardes en Las Ventas, donde abrió la puerta grande en diez ocasiones y cortó un total de 36 orejas. Hizo el paseíllo en cuatro ocasiones en la Corrida de la Beneficencia y dos en la Corrida de la prensa. Actuó como único espada en dos tardes y cortó dos orejas en cada una de ellas.

En Madrid mató un total de 20 corridas de Victorino Martín y diez con el hierro de Miura.

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