Victorino grande, Victorino vuelve

  • Padilla y Ferrera abren la Puerta del Gallo de Pozoblanco en una tarde en la que la terna, pese a los trofeos, dejó escapar un encierro del ganadero de Galapagar repleto de calidad y que merecía más

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Estimado amigo Santiago: ayer guardaron un minuto de silencio por tu memoria y sentí no verte en la plaza. Hubieras disfrutado con la corrida de Victorino. Lástima que los toreros no estuvieran a la altura y se las entendieran sólo a medias con un encierro de época. Sabes que a la gente le gustan las banderillas, las carreras de Ferrera, los detalles para la galería de Padilla, la profesionalidad de El Fundi. Pero ayer no. La corrida de Victorino de ayer, créeme, fue completa. Mejor si cabe que la viste el año pasado. Hubo un sexto toro sensacional. Tu amigo Luis Gonzalo, desde la presidencia, ordenó que le dieran la vuelta al ruedo, pero si los de la coleta hubieran andado a otra altura igual se lo lleva Victorino a casa en un camión. Porque el sexto fue de lío. Igual que el quinto, igual que el cuarto, igual que el tercero. Sólo el primero y el segundo tuvieron menos compás. Tampoco se vieron. Al primero se lo cargaron en el caballo y el segundo, con Padilla delante, sólo fue y vino sin más. Pero la corrida, en conjunto, fue sensacional.

Pero como te decía, los toreros no estuvieron a la altura de un encierro superior. No es que estuvieran mal. No es que  pincharan, es que como tú y como muchos como tú me han dicho siempre, el toro bueno descubre muchas cosas y cuando uno de Victorino se viene de largo hay que plancharle la muleta, echársela al hocico y aguantar mecha para rematar el muletazo detrás de la cadera, y eso, ayer, ninguno de los que estuvo lo hizo. ¿Te acuerdas de lo que hacía el rubio de Dos Torres el año pasado? Ea, pues los de ayer, al contrario.

El Fundi pechó con un primer toro al que recetó dos varas de órdago y luego no lo quiso ver. La gente se enfadó, pero el toro, el peor de la corrida, no daba mucho de sí. Toro grande, con caja, buscaba los tobillos y fue el lunar de la corrida con diferencia. Con el segundo de su lote intentó el torero enmendar la plana y consiguió algún muletazo suelto meritorio. Pero sólo eso. El toro se desplazaba, pedía los papeles al torero, pero el diestro no fue capaz de cogerle el compás que precisaba. Igual El Fundi, acostumbrado a batallas más arduas, no se dio cuenta de que delante tenía una seda que no podía hilar. Lástima amigo que este torero no diera su dimensión de lidiador.

Ferrera y Padilla suplen sus carencias técnicas con el efectismo. ¿Te acuerdas de El Soro,  amigo Santiago?  Padilla transmite a los tendidos, es el Ciclón de Jerez, pero no lo ha llevado Dios por los caminos de arte. Él dice que es artista a su modo, pero ayer se le fue un quinto toro que fue un dije. Redondo, por los dos pitones iba, y él venga martinetes, venga codilleos, venga mantazos descolocados. Tengo las notas a mi vera y no puedo destacar ni una tanda. Sólo que la gente estaba encantada con él porque daba muletazos mirando al sol y se hacía cruces cada vez que remataba uno de pecho. Con el primero, que fue peor, y con el segundo, que fue de los dos mejores, de la tarde estuvo igual Padilla. Eso lo dice todo.

Y queda Ferrera, amigo Santiago. Qué toro se le fue a Ferrera. Hablo del sexto. Porque el tercero fue bueno, pero el sexto fue una animal de una condición tremenda. De indulto. Toro bravo, con recorrido, redondo, con transmisión por los dos pitones. Y Ferrera, tras el habitual espectáculo en banderillas, intentaba torearlo despacio pero no podía dar profundidad a una embestida de dulce. Un toro de verdad. Victorino hijo estaba exultante, la gente contenta y Ferrera intentando vender cebo a precio de bellota. Los muletazos hacia fuera, sin remate, sin profundidad, la tela siempre a media altura, la colocación inexistente. Al final me decía un amigo: "Es que estos están acostumbrados a la guerra". Sí, pero es que si Victorino es la guerra ayer reinó la paz en Pozoblanco. Pronto, como Victorino siga mandando estas corridas a Pozoblanco, le van a poner de mote Domecq.

Y te voy a decir más, amigo Santiago. No sé si te acuerdas cuando te dije que una de las cosas que más me ayuda para escribir una crónica es observar las fotos de Rafa. No hay ni una compuesta. No es que las fotos sean malas, es que no hay ni un pase en su sitio. Por eso te cuento lo que pasó, porque el mayor disfrute de ayer fueron los toros, porque es muy difícil ver un encierro como el de ayer, porque a uno le da coraje que salga el toro y no haya toreros que sean capaces de poner la muleta como a ti te gustaba verla. Planchaíta, por derecho, de arriba abajo y de alante a atrás. Sólo Victorino respondió y al último le dieron la vuelta al ruedo como homenaje a la corrida de ayer y a la del año pasado. Por cierto, cuando leas las orejas que se cortaron en la ficha no te lo creas. Fueron baratas. Alguna, incluso, de haber habido otra muleta, podría haber sido simbólica. Lo digo porque los de Victorino merecieron más.     

Primera corrida de la feria de las mercedes

GANADERÍA: Seis toros de Victorino Martín, muy desiguales de presencia pero con trapío en líneas generales. Primero, deslucido; segundo, con raza pero apagado al final. El resto, nobles. Destacaron quinto y sexto, los mejores. El último fue premiado con la vuelta al ruedo.TOREROS:José Pedro Prados El Fundi, tres pinchazos y media estocada (pitos) y estocada (oreja). Juan José Padilla, mete y saca y casi entera (vuelta al ruedo) y estocada tendida (dos orejas).Antonio Ferrera, pinchazo, pinchazo hondo, tres descabellos (ovación tras aviso) y estocada (dos orejas).Incidencias: Plaza de Toros de Pozoblanco. Menos de tres cuartos de entrada en tarde agradable. Al comienzo de la corrida se guardó un minuto de silencio en memoria de Santiago Dueñas, presidente que fue del coso de Los Llanos y fallecido hace unos meses.

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