Análisis 'Counter Strike: Global Offensive'

  • La nueva entrega de la popular franquicia, disponible para Xbox 360 y PC, reincide en los vicios y virtudes ya conocidos de antemano.

Desde su nacimiento a principios de siglo, Counter-Strike ha sido uno de los juegos de disparos que más seguidores ha acumulado. Aunque el juego hace tiempo cedió -que nunca perdió- el trono de las experiencias multijugador a favor de otros estandartes del género, como Battlefield y Call of Duty, la comunidad de jugadores que tiene asentada continúa siendo muy fuerte a día de hoy. Con Counter-Strike: Global Offensive, Valve, el padre de la criatura, trata de recuperar con cierto pasotismo los mayores días del gloria de la serie y en mayor medida, la reformulación de sus conceptos básicos en un intento de adaptarse a los requisitos de la actual generación de consolas. Pero la misión encomendada a Global Offensive es ciertamente ingrata, ya que sin la obligación de sorprender o innovar, únicamente debe ser del gusto de los viejos pistoleros y presentarse lo suficientemente atractivo como para atraer a nuevos jugadores.

Casi el mismo Counter-Strike de siempre

El lanzamiento de Counter-Strike: Source produjo algunos dolores de cabeza a sus creadores por las variaciones que implementaron en el juego y los cambios de muchos elementos que demandaban los seguidores de la versión original. Conscientes de este hecho, Valve ha decido respetar los deseos de sus seguidores y con Counter-Strike: Global Offensive ofrecen una versión más pura, mas al estilo de lo que todos los jugadores veteranos esperábamos. Cualquier jugador que tenga experiencia previa en Counter-Strike encontrará en Global Offensive un sistema de juego que exige muy poco para adaptarse. El ejemplo más claro de la relación que el desarrollador ha querido fomentar con los elementos clásicos de la franquicia es el hecho de que la velocidad del personaje controlado continúa variando en función del equipo que éste tenga activado, un elemento realista que se ha convertido en una marca registrada del juego.

Para alegría de sus seguidores, las variaciones implementadas, que las hay, no permiten perder la identidad a la producción. Todo lo contrario, pues convierte la experiencia de juego en más divertida. Un claro ejemplo de ello es la forma en la que se ejecutan los premios. Ahora, además de obtener valores más altos, el jugador conoce con exactitud qué acciones resultaron más rentables, lo cual ofrece la posibilidad de invertir en nuevas equipaciones y armas.

Pero no hay que equivocarse, ya que de la misma manera y siendo fiel a sí mismo, aquí no encontramos el sistema de evolución que incorporan otros juegos del género más modernos, como Call of Duty: Modern Warfare 3. Es cierto que estos elementos sirven para recompensar la capacidad de cada jugador, pero a estas alturas resulta complicado regresar a este concepto de juego. No obstante, el cambio más notable de esta nueva edición está instalado en el sistema de menús y en la forma en la que comienzan las hostilidades. Global Offensive nos evita tener que estar comprobando continuamente en busca de un servidor para jugar y en su lugar nos invita a elegir el modo de juego en el que deseamos participar y el mismo código buscará la mejor opción para nuestras condiciones.

De la misma manera, procesos como la compra de armas se han organizado mejor a raíz de la remodelación de algunos elementos de la interfaz del juego. Además, el HUD (método información sobre pantalla) se ha renovado, ofreciendo en todo caso más claridad en relación a los mapas de juego, que advierten con precisión suficiente la presencia de nuestros aliados y la posición de los enemigos que se encuentren disparando. Por otro lado, cualquier jugador habituado a los superventas de acción multijugador más modernos se encontrará con personajes que no están acostumbrados a absorber balas como si fueran esponjas. En Counter-Strike: Global Offensive cualquier despiste dará como resultado otro cuerpo tendido en el escenario. De hecho, ponerse en plan Rambo ofrece muy pocas recompensas por el valor táctico que siempre se le ha reconocido a la serie.

Todo un clásico con sus consecuencias

A pesar de tratarse de un juego muy sólido, no se puede negar que Counter-Strike también tiene sus defectos, que como sus virtudes se mantienen intactos en Global Offensive. De manera que aquellos que ya conocen los puntos donde se puede abusar de los fallos de mapeado en la áreas de combate, podrán obtener una ventaja que desequilibra completamente cualquier partida. Sin salirnos demasiado del tema, otra de las dolencias de esta nueva edición es la ausencia de nuevos mapas. Para los jugadores veteranos es divertido rememorar escenarios en los que se ha invertido tanto tiempo, y para los jugadores nuevos siempre supone un aliciente encontrarse en zonas de conflicto con una arquitectura tantas veces elogiada, pero siempre ofrece ventajas al jugador veterano, que tampoco puede planear nuevas estrategias sobre terrenos diferentes.  

Gráficos bien actualizados

Aunque Counter-Strike: Global Offensive se encuentra lejos de la representación visual que ofrecen otras opciones como Battlefield 3, la revisión gráfica del título nos ha dejado bastante satisfechos. Los mapas clásicos ganan un aspecto completamente renovado con ciertas alternativas que permiten una experiencia de juego tan interesante como siempre. Del mismo modo, ahora los personajes son más fácilmente identificables. También se han aportado nuevas animaciones para éstos, que permiten un movimiento mucho más fluido y creíble. Entre los detalles que más llaman la atención está el hecho de que ahora todas las armas se dejan ver equipadas en el personaje. En definitiva, Global Offensive no es precisamente una sorpresa en el plano visual. Sin embargo, la decisión de llevarlo a PC y consola en formato descargable y permitir de este modo el mayor número de configuraciones posibles, permite un buen equilibrio entre la accesibilidad y la complejidad visual. Para ir cerrando los aspectos técnicos, hay que destacar que llega a nuestro país en castellano con una serie de efectos que cumplen de modo eficiente.

Conclusiones

Aquellos que ya conocen la serie no debería tener muchos reparos a la hora de plantearse adquirir el descargable, al igual que los expertos y los jugadores activos. El juego posee la virtud de mantener con suficiente rigor todos y cada uno de los elementos que hicieron del juego original un fenómeno de masas, pero con la ventaja de aportar sustanciales mejoras gráficas. Por el contrario, las pequeñas variaciones que se han implementado no parecen suficientes para llegar al corazón de aquellos que ya descartaron el juego con anterioridad. Counter-Strike: Global Offensive está especialmente indicado para aquellos que buscan una experiencia exigente que premia las habilidades del jugador. Una muy buena oportunidad para los que no teman al castigo, ya que hay pocos títulos en el mercado capaces de proporcionar una experiencia tan desafiante como la que propone el juego de Valve.

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