El festival de GranaDown reparte ocho orejas e infinidad de sonrisas

El festival de GranaDown reparte ocho orejas e infinidad de sonrisas El festival de GranaDown reparte ocho orejas e infinidad de sonrisas

El festival de GranaDown reparte ocho orejas e infinidad de sonrisas

Ocho orejas se repartieron en la tarde de ayer en la Nueva Plaza de Toros de Granada, en el XXII Festival Taurino a beneficio de GranadaDown, la Asociación en Granada de afectados con el Síndrome de Down. No tuvo la aceptación de otros años el festejo, sobre todo si lo comparamos con el del pasado año, posiblemente el cartel no fuera tan atractivo, pero los que acudieron a colaborar disfrutaron de una tarde de toros entretenida, sobre todo por el interés de la organización y por el empeño de agradar de los toreros.

De todas formas y aunque lo importante ayer era recaudar fondos para ayudar a esta asociación, no todo vale, y será importante para otras ocasiones intentar subir el nivel del ganado. Granada es una plaza de segunda y es necesario vigilar que todo esté acorde con esta categoría.

Abrió el cartel Finito de Córdoba, cortó una oreja a su novillo, de nombre Treinta y Seis, noble pero sin fuerza. Se gustó con el capote a la verónica, con la muleta destacó toreando al natural, realizando la faena en el centro del ruedo. Escuchó una copla desde el tendido y mató de metisaca y entera.

Curro Díaz tuvo en suerte un manso, sin raza y sin fuerza, de nombre Bárbaro. Le costó meterlo en la muleta y taparle para que no se fuera a puerta de toriles. Mató de una estoca entera, premiado con dos orejas.

El Fandi, que también cortó dos orejas, recibió al toro de rodillas, levantando al público de los asientos. Tuvo mala suerte, el novillo hincó los cuernos en el albero y se dañó en la voltereta, no obstante lo cuidó y le aguantó al final. Destacó en los tres pares de banderillas. Con la muleta consiguió tres buenas tandas por el pitón derecho. Mató de un estoconazo junto a tablas.

Cayetano, con el peor novillo de la tarde, poco pudo hacer. Su voluntad no fue suficiente, no tuvo oponente enfrente, el animal de nombre Misterioso, incapaz de embestir, solo pasaba por delante de la muleta. Tampoco estuvo acertado el torero con los aceros, empleando tres pinchazos y estocada, y escuchando un aviso.

Joaquín Galdós, que tuvo en suerte a Ventisco, un novillo con más movilidad que los anteriores, estuvo aseado con el capote, destacando un quite por chicuelinas. Con la muleta estuvo bien toreando con la mano derecha, con gusto y con temple. Al natural no pudo mantener la línea, el novillo le protestaba demasiado, lo suplió pisando terrenos comprometidos. Pinchazo y entera algo caída. Fue premiado con una oreja, tras aviso.

Cerró plaza el novillero Marcos, que dejó un buen sello, siendo ovacionado por el público. Toreó al novillo de más peso de la tarde, un negro mulato, de nombre Veraneante, que dio en la báscula 465 kilos. Recibió con dos largas cambiadas, rematando a la verónica. Con la muleta estuvo especialmente bien, toreando por ambos pitones, cogiendo al novillo de lejos y llevándolo toreado largo, con temple, despacio y con gusto. Lástima que el animal le cogió los "chismes" y cambió a peor, sacando genio y protestando. Acabó en "novillero", arrimándose y pisando terrenos de mucho riesgo. Mató de estocada entera. Como premio paseó dos orejas.

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