Laura Valverde, ingeniera informática y empresaria

"Si haces lo que hacen todos, yo no estaría en Silicon Valley"

  • Esta joven trianera de 27 años comanda la aventura empresarial en pleno Silicon Valley de tres licenciados de la Universidad de Sevilla cuyo modelo de tienda virtual en Facebook para comercios es apoyado por los inversores cazatalentos de la industria informática y ya es utilizado por 1.300 establecimientos diferentes de 66 países

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EL paro juvenil sería mucho menor en Sevilla si cundiera el ejemplo de Laura Valverde y sus compañeros de Beetailer. Se constituyeron en 2009 como empresa bajo el nombre de Beecoder, para desarrollos informáticos y consultoría. Empezaron a destacar en 2010 con un producto propio, Beeshopy, pensado para comercios de cualquier parte del mundo. Y desde ese modelo han evolucionado hacia Beetailer, sabiendo aprovechar las características técnicas de la red social de moda, Facebook.

Son la primera start up (joven empresa emergente) española seleccionada por el fondo de capital riesgo YCombinator, de referencia en la meca de la informática: Mountain View, localidad californiana del llamado Silicon Valley, donde están enclavadas Google, Facebook, Apple y otras empresas que son el pan nuestro de cada día en la sociedad digital. Laura Valverde, Miguel Ángel Martínez Treviño (de Conil) y Juan Gallego Galisteo (de Jerez), compañeros de facultad en Sevilla y afincados todos en la capital andaluza, socios a partes iguales, con Laura liderando la gestión empresarial, han estado trabajando tres meses de modo intensísimo en Mountain View, en estrecho contacto con profesionales de primera línea. Han regresado a casa para tramitar visados de larga duración con el fin de permanecer dos años en California, animados por la aceptación que ha tenido su talento y su producto.

Laura nació hace 27 años. Ha vivido siempre en Triana, estudió en los Salesianos del barrio, y después en la Facultad de Informática de la Hispalense. Su padre trabaja en Inabensa (Abengoa) y su madre es ama de casa. Su pareja es otro emprendedor sevillano de éxito en el software: Daniel López Ridruejo, creador de BitRock.

-¿Qué es lo habitual en Sevilla cuando acaban su carrera?

-Buscar prácticas en empresas para hacer a la vez el proyecto fin de carrera. La mayoría opta por intentar conseguir trabajo en Sadiel, Telvent, Indra. Algunos por irse a Madrid a empresas como Telefónica. Siempre me he sentido emprendedora y, con dos compañeros de facultad, opté por labrarnos nuestro propio camino. Una decisión que te lleva a ver la vida desde otro punto de vista. Si haces lo que hacen todos, no estaría en Silicon Valley. Todo comenzó con un primer paso.

-¿Cómo han dado tan pronto un salto a la meca del software?

-En Sevilla nos dedicábamos sobre todo a consultoría relacionada con el comercio electrónico, trabajando también para empresas de Madrid. Vimos la proyección internacional de lo que estábamos creando, y el año pasado nos abocamos a una decisión crucial: o nos dedicábamos al cien por cien a profundizar en nuestro propio producto, a costa de estar durante meses sin ganar dinero con la empresa y volviendo a vivir de los ahorros y de la familia, o seguíamos creciendo poco a poco como una consultoría para los demás. Fue difícil tener que decirle a los clientes: No os podemos ofrecer más servicios. Tomada la decisión, el objetivo era trabajar a tope para irnos a Estados Unidos e intentar ingresar en YCombinator, el acelerador de empresas digitales número uno del mundo, creado por un visionario como Dan Graham.

-¿Cuál es su prueba de admisión?

-Vieron nuestro producto y nos hicieron una entrevista personal bastante curiosa e inhabitual a lo que se hace en España. Lo que más rastrean es tu capacidad de ser especial, disfrutar con lo que haces y ser un equipo cohesionado. Y nosotros llevamos cuatro años juntos y hemos avanzado en muchas fases y experiencias. Eso lo valoran mucho. Algunas empresas son de estudiantes de Harvard y Stanford. Le dan a cada una 20.000 dólares para garantizar tu sustento sin necesidad de ocuparte en otra cosa, y te dicen: tenéis tres meses para hacer algo bueno. Te amparan con toda su red de contactos y consejeros. Uno de los socios de YCombinator es Paul Buchheit, el fundador de Gmail. Ya han acogido así a más de 300 empresas (en nuestro periodo éramos 43), y de ahí han salido algunas que ya son muy potentes, como Dropbox o Reddit. Y en tres meses nos hemos exprimido tanto como en un año.

-¿Cómo es esa incubadora?

-Fomentan que no tengas una oficina propia. Estimulan la relación entre todos en una sala grande, nos convertimos en la familia de la innovación. Evitando que dos grupos se dediquen a hacer el mismo producto y negocio, ahí sí se marcan las fronteras con espíritu competitivo. Todos los martes organizan una cena con un personaje importante de la tecnología y de la inversión. Muchos de ellos empezaron como nosotros. Una cena fue con Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook. Tiene la misma edad que yo, aunque ya se le ve como un mito. Y otra cena, por ejemplo, con Ron Conway, gran inversor o business angel. Nos sentíamos como en una nube. Después de estar en Sevilla peleándote con el aire.

-¿Han tenido reuniones de trabajo en Facebook?

-Sí, logramos una con Douglas Purdy, cabeza visible de la plataforma de desarrollo de Facebook. Nos dio 30 minutos, allí es mucho tiempo, son muy celosos de la productividad y de su horario. Y también nos hemos entrevistado con directivos de otras muchas empresas.

-Al término de esos tres meses, qué examen ha de superarse?

-Es el Demo Day. Todos los grupos hicimos nuestra presentación ante más de 400 inversores, en sesiones maratonianas y estresantes durante tres días, en las que siempre tienes sólo dos minutos para hacer ver que tu proyecto es posible, que su economía de escala genera millones de dólares, y ser convincente en poder desarrollarlo con tus medios.

-Intuyo que no ha dedicado tiempo a hacer turismo por California.

-Nada, tres meses de absoluta concentración, jornadas de más de 12 horas de trabajo, sábados y domingos incluidos. Ya tendremos tiempo. Estados Unidos es un país en el que todas las personas buscan un porvenir mejor a base de esfuerzo. Y nadie tiene que pedir perdón por hacerlo mejor que otros, como sí sucede en España.

-¿En ese ambiente de efervescencia se es esclavo del trabajo?

-Allí nadie se siente un patito feo por trabajar un domingo. Allí el trabajo no es una obligación ni un castigo, sino una parte de su desarrollo vital. Y saben que el trabajo es la fuente de su prosperidad. Allí nadie se asusta de que tres jóvenes con veintipocos años tengan una empresa.

-¿Qué comercios están utilizando su tienda virtual?

-Hay de todo: ropa, complementos, venta de servicios de arquitectura, construcción de piscinas, juegos de Facebook, complementos para perros, la tienda con todo el merchandising del Titanic, etc. El rapero Young Jeezy, que tiene dos millones de fans en Estados Unidos, ha abierto tienda con nosotros, al igual que el cantante belga Milow y la francesa Alizee, muy populares en sus países.

-¿En qué se basa su éxito?

-Trabajamos sobre plataformas Magento y Shopify. Hacemos una integración muy simple para cualquier persona, en cinco pasos tiene creada automáticamente la tienda en Facebook. Es un selfservice. Llegas y te sirves tu tienda. Favorece que la pequeña y mediana empresa tenga acceso a una tecnología que, por otra vía, le resultaría muy caro conseguir a través de un consultor. Incluimos también promociones a través de juegos en Facebook, del tipo Si me traes cinco personas te doy un 20% de descuento. Es unir el gráfico social de quienes son tus contactos en cualquier lugar del mundo, para promover la aceptación y compra de una marca.

-¿Y ustedes, qué perciben?

-Una cuota mensual. Tenemos cinco fórmulas distintas, desde un servicio gratuito a empresas que están empezando y quieren probarse, a baremos entre 50 a 300 dólares mensuales para las más consolidadas. En un futuro no lejano optaremos por la comisión por venta. Y nos encantaría tener la tienda de grandes marcas como Zara.

-¿Qué beneficio logra Facebook?

-El tráfico que le generamos, la publicidad que insertan nuestros clientes, una comisión por servicios,... Estamos generando negocio, que era uno de los grandes problemas de las redes sociales. En nuestro caso, un comercio electrónico que tiene su vertiente física de productos que se adquieren, con sus costos y márgenes.

-¿Qué objetivo tienen en su regreso a California?

-Escalar al máximo la dimensión de la empresa a partir de un notable incremento de las ventas. Que ya no se vea como el proyecto de unos chavales, sino como una empresa que crea puestos de trabajo.

-¿Hasta cuándo estarán vinculados a YCombinator?

-Ellos tendrán un porcentaje de beneficios de nuestra empresa. Pero, incluso si nos fuera mal y cerráramos, o si nos dedicáramos a otra cosa, seguiremos para siempre formando parte de su red de contactos. Los norteamericanos tienen un alto sentido de pertenencia. Se sienten toda la vida de Harvard, de Standford, etc. Y ejercen ese vínculo. Nosotros dejaremos espacio a nuevas promociones de emprendedores. Pero si necesitamos de sus consejos, siempre estaremos ligados a esa plataforma de innovación.

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