El amargo adiós de Del Bosque

Vicente del Bosque abandona la selección española y su carrera de entrenador como nadie esperaba: con amargura y reproches. Dijo adiós de una forma extraña en él. Después de que España cayera el lunes ante Italia en los octavos de la Eurocopa reclamó "paciencia" para desvelar su futuro, pero el jueves recurrió a dos emisoras de radio para anunciar que lo dejaba. No fue la manera más ortodoxa para un hombre ortodoxo.

Fue una despedida sin gloria en la que Del Bosque dio continuidad de alguna forma a la imagen transmitida durante la Eurocopa: la de un hombre cansado. Ni rastro de ese Del Bosque afable que utilizaba la ironía para salir con naturalidad de situaciones incómodas.

En su entrevista con RNE declaró: "Alguno intentó enturbiarlo todo y malmeter, no sé con qué intención". Todavía más sorprendente fue que después cargara en la contra el capitán de la selección, Iker Casillas: "Con los compañeros estuvo bien, correcto, pero con el cuerpo técnico... así, así. Por eso al único que no le mandé un mensaje de despedida fue a Casillas. Me sabe mal por mí, pero también por Javier Miñano (preparador físico) y Toni Grande (segundo entrenador)".

A Del Bosque siempre lo persiguió el cartel de tener "mano blanda" con los jugadores, pero en Francia no le tembló el pulso para dejar a Casillas en el banquillo. Una decisión igual de difícil tomó en Brasil 2014, cuando sentó a Xavi, gran estandarte de la España campeona junto a Casillas, en el segundo partido del torneo, ante Chile. El entonces jugador del Barcelona ni siquiera se calzó las botas, algo que se entendió como un desafío público. Y no volvió a jugar con la selección.

A sus 65 años, Del Bosque anunció su marcha tras asegurar que estaba pendiente de comunicar la decisión primero a Ángel María Villar, presidente de la Federación Española. Pero el propio entrenador reconoció en dos entrevistas que la conversación no se produjo. "No me reuní con él, ni tampoco hablé", afirmó.

Muy atrás quedó la frase que lanzó el salmantino antes de la Eurocopa: "Haré lo que la Federación quiera". Villar quería que siguiera como seleccionador. Y si no, que ocupara un cargo dentro de su organismo como director deportivo o como asesor del presidente.

"El 31 de julio dejaré el fútbol", desveló Del Bosque. "Dejaré los banquillos, aunque siempre estaré cerca deseando que las cosas vayan bien en el fútbol español. Si puedo, ayudaré en algo", añadió.

De esta forma, el inminente ex seleccionador español puso fin a su carrera tras ser parte del período más exitoso del combinado nacional, campeón del mundo en 2010 y de Europa en 2012. También fue testigo del declive de los dos últimos años, en los que su equipo quedó eliminado dejando una pobre huella primero en el Mundial de Brasil 2014 y después en la presente Eurocopa.

En todo ese tiempo, Del Bosque fue, además de seleccionador, portavoz de una Federación que no halló un solo directivo que emitiera alguna declaración pública sobre el devenir del torneo. Quizá de eso también se cansó Del Bosque.

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