Un amistoso sólo sirve para dudar (1-0)

  • España cierra la fase de preparación con otra victoria gracias al solitario gol de Silva en la recta final. Del Bosque se acercó al equipo ideal, pero la selección sólo funcionó medio bien cuando Iniesta estuvo dentro del campo.

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España se presentará en la próxima Eurocopa no sólo como la actual campeona, también lo hará con un pleno de triunfos en los amistosos de preparación tras su triunfo de anoche frente a China. Sin embargo, este amistoso, como todos, sólo sirvió para dos cosas, para recaudar un buen porrón de euros para las arcas federativas y para generar dudas acerca del nivel que en estos momentos puede ofrecer el combinado de Vicente del Bosque. El solitario gol de Silva equivale, por tanto, a incrementar el palmarés de triunfos, y ése es un dato objetivo, pero las incógnitas también habrán subido en las cabezas de todos los que albergan la esperanza de volver a ver a España como dominadora del fútbol europeo.

Porque la selección española tuvo demasiadas dificultades para imponerse a China, un combinado muchos escalones por debajo por mucho que corran sus futbolistas como si estuvieran poseídos para sentirse importantes ante los campeones del mundo. En teoría, España debía haber solventado esta última prueba con mucha más holgura, pero hasta debe dar las gracias por plantarse en Polonia con el agradable sabor que siempre proporcionan las victorias a quienes las consiguen.

Y eso que Vicente del Bosque trató de darle la mayor seriedad posible al ensayo. El seleccionador no tardó en darle su sitio a los recién llegados del Barcelona y confeccionó un equipo inicial que bien podría ser el que arrancara la Eurocopa con las incorporaciones de dos intocables como Iniesta y Piqué. Sin embargo, con ese once teóricamente titular España fue cuando provocó mayores recelos. Ni defendió bien ni tampoco atacó la defensa china como suele hacerlo.

Porque las principales ocasiones de gol fueron para los asiáticos en ese arranque del encuentro. Hasta tal punto que el capitán, Zheng Zhi, llegó a desperdiciar la oportunidad de haber adelantado a los suyos tras driblar a Casillas en su salida. España, con dos pivotes, un número tal vez exagerado ante la endeblez del adversario, dejaba más huecos de los debidos en la zona de atrás y tampoco era capaz de hacerle daño al rival cuando tenía la pelota. Sobre todo porque los chinos flotaban la banda de Arbeloa y éste jamás iba a sacar provecho de las ventajas que tenía por su zona. Además, Negredo iba a volver a ofrecer su cara más ansiosa y desperdiciaba un par de oportunidades clarísimas, errores que sólo se pueden permitir en los amistosos, jamás en la alta competición.

El primer tiempo se iba con una sensación de duda para una España que ni siquiera podía sacar provecho del fútbol de toque de Xavi junto a Silva y Cazorla. Del Bosque debió tener claro que aquello debía cambiar diametralmente en el segundo periodo y tomó la necesaria decisión de prescindir de un pivote, en este caso de Busquets, para que Jesús Navas sí amenazara por la banda derecha. A esto, por supuesto, se le unía la magia de un Iniesta que siempre está ahí para desatascar cualquier situación complicada. España, ahora sí, desbordaba a los chinos por todos lados y apenas concedía ocasiones detrás. El partido tomó una única dirección y las ocasiones de gol se multiplicaron hasta tal punto que en apenas un minuto Albiol e Iniesta estrellaban sendos remates en el larguero con Zeng Cheng batido.

España no tenía nada que ver en ese tramo del juego con la selección que tan pobres sensaciones había ofrecido durante el primer periodo. Los chinos, al contrario que entonces, se mostraban incapaces de detener a Iniesta y Silva, posteriormente apoyados por dentro por Mata, y también sufrían con las incursiones por sus bandas de Jesús Navas y Jordi Alba. Sí persistía el problema de los rematadores, de no saber concretar con goles la superioridad que se estaba viendo sobre el terreno de juego.

Pero con Iniesta sobre el césped ningún equipo puede estar tranquilo, ni siquiera se le permite el lujo de no tener ni un solo error. China lo tuvo y el manchego entró con velocidad para la izquierda. Hasta ahí todo normal, lo siguiente ya se salió de los cauces lógicos y pertenece al mundo de los genios, de los magos del balón, pues su clarividencia para ceder el balón atrás a Silva fue letal. El canario se encargó del resto. Como no podía ser de otra forma, empujó la pelota a la red. España había ganado el amistoso, también recaudó muchos euros, pero seguro que el entorno tendrá ahora muchas más dudas acerca de la capacidad de esta selección para repetir como campeona. Sólo los partidos, los de verdad, pueden descifrar el enigma. 

- Ficha técnica:

1 - España: Casillas (Valdés, m.46); Arbeloa, Albiol, Sergio Ramos (Piqué, m.56) Jordi Alba; Xavi (Navas, m.46), Busquets (Iniesta, m.46), Xabi Alonso; Silva, Negredo (Torres, m.46), Cazorla (Mata, m.68).

0 - China: Zeng Cheng; Zhang Linpeng, Feng Xiaoting, Zhao Peng, Sun Xiang; Zhao Xuri (Lv Peng, m.70), Quin Sheng (Liu Jianye, m.84); Hao Junmin (Wang Xiaolong, m.59), Zheng Zhi (Liu Jian, m.64), Yu Hai (Zheng Zheng, m.74); Gao Lin (Yu Dabao, m.87).

Goles: 1-0, M.84: Silva.

Arbitro: Bas Nijhuis (Holanda). Mostró tarjeta amarilla al español Torres (m.79) y a los chinos Zhao Xuri (m.59) y Lv Peng (m.75),

Incidencias: Partido amistoso de preparación de España para la Eurocopa, disputado en el Estadio de La Cartuja ante unos 45.000 espectadores. Terreno de juego en perfectas condiciones.

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