El futuro se torna incierto

  • Pina condiciona si se va o no a los apoyos que se reciban por parte de las instituciones y los patrocinadores, y mientras tanto no se tomarán decisiones en el plano deportivo

Pasan los días y sigue sin tomarse ninguna decisión de cara a la próxima temporada en el Granada CF. Y es que todo se ha estancado hasta que se conozca si Quique Pina va a seguir como presidente. El dirigente murciano se encuentra desanimado y con ganas de arrojar la toalla. Para seguir adelante quiere asegurarse de la predisposición que va a existir en ayudar por parte del Ayuntamiento de Granada y de la Diputación, además del apoyo económico que llegará por parte de los principales patrocinadores.

La situación por el momento no invita al optimismo. Hay que definir el presupuesto con el que se contará la próxima temporada y debe ir en función de lo que se vaya a recibir. Por ese motivo se han ido dando largas en el tema de la renovación o no de Abel Resino. El pasado miércoles el club rojiblanco emitió una nota en la que supeditaba la negociación con el técnico toledano a la continuidad o no de Pina como presidente. El compás de espera continúa y mientras no se determinen las ayudas, apenas se darán pasos en firme.

Preocupa y mucho el asunto de las instalaciones para las sesiones de entrenamiento. No se han dado los pasos esperados para disponer de una Ciudad Deportiva. La de Otura sufre retrasos y el objetivo es contar con un sitio fijo para entrenar para evitar traslados de material a diario de un sitio a otro, como ha ocurrido en estas últimas temporadas.

El pasado martes el director deportivo, Juan Carlos Cordero, mantuvo una reunión con el concejal de Deportes, Antonio Granados, en la que le expuso la serie de mejoras que hay que efectuar en el estadio de Los Cármenes de cara a la próxima temporada. Se pretende que sea el Ayuntamiento el que se haga cargo de esos gastos para efectuar arreglos en los vestuarios del árbitro y del equipo visitante, en las cabinas de prensa y accesos al estadio.

Lo que se pretende es recabar mayores apoyos para así llevar a cabo un proyecto más ambicioso. Lo que no se quiere es elevar el precio de los abonos, sino que las ayudas necesarias provengan de las instituciones públicas y del tejido empresarial. La crisis económica acecha y Quique Pina quiere cerciorarse de que llegarán los apoyos de cara a la próxima temporada.

Desde algunos sectores se ha empezado a poner en duda que vaya a mantenerse el patrocinio de CajaGranada. La entidad financiera aportó 800.000 euros en la temporada que acaba de concluir y se considera una ayuda fundamental, por lo que supondría un gran revés al proyecto que se cayera. Por el momento sólo son rumores y es lo que ha llevado al club a mantener encuentros para asegurarse de que los apoyos se van a mantener. Cuando la situación se aclare tanto en un sentido como en otro, Quique Pina tomará una decisión sobre si sigue o da un paso atrás.

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