Ha llegado la hora de la verdad

  • Ninguno de los tres máximos representantes futbolísticos de nuestra provincia puede rerspirar, de momento · Los objetivos siguen estando en el aire y es ahora cuando hay que dar el empujón definitivo

El Granada CF le había ganado al Lorca y se situaba a siete puntos del cuarto, una distancia que parecía insalvable y que provocaba en casi todos (me incluyo) la sensación de que únicamente una reacción espectacular, ganar todo lo que quedaba por delante (seis partidos) podía conducir al equipo a certificar su primer objetivo de la temporada. Aquella tarde de lunes hablé con un miembro del cuerpo técnico del Granada CF. "Entonces... ¿ganaréis los seis partidos que quedan y os meteréis en la fase de ascenso?", le inquirí. "No. No lo creo. No lo hemos hecho hasta ahora y lo veo bastante difícil", se sinceró. Tres semanas después, sus palabras siguen teniendo validez por el hecho de que aún quedan tres fechas, pero se está equivocando de pleno. Él y todos los que pensábamos (vuelvo a incluirme) que el equipo estaba muerto y sin opciones. La reacción, que ha llegado con contundencia y no sin fortuna (los rivales directos han ayudado), sigue siendo posible y cada vez parece más cercana la sorpresa. Quien me dijo aquello se alegra tanto como yo de que como futurólogos seamos una papa frita.

l FE CIEGA

Al final, una temporada es como un partido. Por ejemplo, de nada vale hacer media hora de cine y marcar tres goles si el rival te hace cuatro. El resultado final no es más que el cómputo de todo el trabajo acumulado en las 38 fechas de las que se compone el calendario, y los chicos de Óscar Cano han sido irregulares, han demostrado ser capaces de lo mejor y de lo peor, han estado segundos y de mitad de la tabla hacia abajo, con los dos pies en la fase de ascenso y con los dos pies fuera. Eso sí, no se podrán quejar de que les haya faltado el apoyo de la grada. Esos son los verdaderos triunfadores de esta historia, los aficionados, que demuestran semana tras semana su avidez, hasta su necesidad, de cotas mayores. Su ilusión, que no la ha frenado ni la peor de las rachas. Admirable.

l EL MEJOR RIVAL

Así que siguiendo la filosofía buena para estos casos, la de pensar únicamente en el rival propio que toca, podríamos decir que si hay un buen momento en la temporada para jugar ante el Betis B, es éste. Un dato, demoledor, basta: el equipo verdiblanco se encuentra en caída libre y sin frenos, y de los últimos nueve partidos ¡ha perdido ocho! De hecho, la gran primera vuelta realizada por el filial es lo que le está salvando de un descenso seguro, del cual, por cierto, aún no se ha librado. Se entiende que ayer mismo dimitiera el entrenador. Lo dicho, la ocasión la pintan calva y desaprovecharla sería dilapidar este torrente de ilusión.

l SANGRÍA, PSICOLOGÍA

No se corta la sangría de lesionados en el Granada 74, que ha sido brutal hasta ahora, y eso es casi peor que el hecho de no haber ganado al Numancia cuando se tuvo en la mano. Los últimos en caer han sido Crespí y Torrecilla, y eso dibuja un cuadro bastante desalentador para Gijón, donde el equipo debe ir con la mentalidad de que no tiene nada que perder, de que toda la presión es para el equipo local y que sumar un punto sería una victoria. Ponerse el antídoto antes de que, si se cumplen las previsiones, le pique el bicho. Que su guerra no está allí, sino sobre todo en los partidos que aún le quedan como local. Lástima que con Tapia se fuera también Antonio, el psicólogo. Vendría bien hacerle saber a los jugadores que dependen de sí y que los nervios no son buenos acompañantes en estos trances.

l OPORTUNIDAD AL LIMBO

El destino del Baza esta temporada, casi como marcaba el guión, es el del sufrimiento y la incertidumbre hasta última hora. Estuvo cerca la tranquilidad, lo sabíamos todos y mucho más lo hemos aprendido después de ver los resultados de la jornada última. Pero de todas formas, como dijo el técnico bastetano: un punto más y una jornada menos. El Baza sigue manteniendo esa ventaja sobre sus inmediatos perseguidores, y a poco que sepa seguir administrándola tendrá cerca la permanencia.

l TIMORATOS

Recordamos el domingo al Baza de la primera vuelta jugando como local. Fue incapaz de romper y penetrar por el entramado defensivo que dibujó Quique Yagüe, esas dos líneas de cuatro y a veces de cinco fueron un muro que los bastetanos no pudieron saltar y donde se estrellaban una vez y otra también. Valoraban como positivo los murcianos el empate y al final lo consiguieron, pero ese punto teniendo en cuenta su situación puede ser insuficiente al final de Liga, está obligado a puntuar de nuevo la próxima semana en Marbella y posiblemente arriesgaron demasiado poco, porque con el empate perdían el average particular.

l NO HAY MIEDO

Ahora llegan dos salidas seguidas. A cualquiera le podría asustar, pero no al Baza. De todos es conocido que es lejos del Constantino donde mejor se desenvuelven los de Urbano y mejores resultados cosechan. Lleva el míster algunas semanas reclamando una victoria a domicilio. En esta segunda vuelta, dice que ya toca, y por qué no pensar que puede ser este sábado a partir de las 18.30 en Águilas. Existen posibilidades de que la vuelta del equipo al Constantino la hagan con el certificado de la permanencia bajo el brazo. Un partido y una fiesta para todos.

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