El A400M araña otro mes a sus clientes para encauzar su futuro

  • Los siete países socios del avión militar conceden en Sevilla una nueva prórroga a Airbus para cerrar el calendario de entregas y de pagos · Ningún socio se plantea una retirada total o parcial del proyecto

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Nuevo balón de oxígeno para el A400M. El avión militar de EADS que se ensambla en Sevilla tiene una última oportunidad para asegurar su futuro. Tras los retrasos acumulados por el aparato -más de tres años-, que han llevado a algunos países clientes a replantearse su continuidad en el programa, la aeronave contará con otro mes de plazo, hasta finales de julio, para demostrar a los socios que los problemas se han solventado y que deben seguir adelante con el contrato.

Treinta días de prórroga que llegan in extremis, justo cuando expira la moratoria de tres meses -hasta finales de junio- concedida por los países a Airbus Military, filial de EADS, para cumplir con algunas de sus demandas, tales como llevar a cabo una reorganización de la compañía para impulsar el programa del A400M o solucionar los problemas detectados en el sistema de propulsión -motor y software asociado-, causa principal de los retrasos.

El escenario escogido para escenificar esta nueva muestra de fe en el avión militar fue Sevilla. Los ministros de Defensa de los siete países fundadores del proyecto -España, Alemania, Francia, el Reino Unido, Bélgica, Luxemburgo y Turquía- se reunieron ayer en la sede de Capitanía de la capital hispalense y cerraron filas en torno al programa. Ninguno planteó la necesidad de abandonar el proyecto, algo que se temía, sobre todo, por parte del Reino Unido.

La ministra española del ramo, Carme Chacón, actuó como anfitriona. Una anfitriona que, sin embargo, declinó atender a los más de 20 medios de comunicación que cubrían el evento, frente al gesto de sus homólogos inglés y francés, que sí se erigieron en portavoces ante la prensa de su país. En su lugar, de forma escueta, el secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, comentó que la "decisión gruesa" que se había tomado en la cita, tras más de dos horas de deliberación, pasaba por dar otra prórroga de un mes a Airbus para "terminar de perfilar el perímetro de negociación", es decir, conceder un pequeño respiro al consorcio aeronáutico para que resuelva los escollos encontrados y defina el nuevo calendario de entregas y de pagos.

"Si la industria es diligente y hace los deberes", dijo Méndez, tras este periodo, los siete ministros volverán a verse las caras en una cumbre que se celebrará en Francia o Alemania. Allí, a finales de julio, los países clientes ya estarán en disposición de tomar una decisión acerca del programa, pero, eso sí, con los plazos y los costes sobre la mesa. "Entraríamos en una fase final de renegociación del contrato que lo razonable es que dure hasta finales de año, pero que se puede acortar si en este mes la industria define todos los aspectos cruciales", explicó el secretario de estado de Defensa. Es más que probable que esta segunda parte de la negociación se prolongue hasta diciembre, con lo que coincidiría, en teoría, con el primer vuelo del A400M, previsto para Navidades, "semana arriba, semana abajo", según avanzó el presidente de Airbus Military -antigua EADS-CASA-, Domingo Ureña, en el marco del reciente Salón Aeronáutico Internacional, celebrado en Le Bourget (París).

Toda esta búsqueda de nuevos plazos y el continuo rosario de declaraciones de intenciones lo único que tiene detrás es un claro apoyo al programa del avión militar que se monta en Sevilla. Pese a las complicaciones, los países que lo lanzaron no están dispuestos a verlo caer. De ahí que estén sumergidos en arduas conversaciones con el fabricante para dilucidar cómo sacarlo adelante sin que ello suponga un excesivo sobrecoste para sus bolsillos. Precisamente éste fue otro de los mensajes que los Gobiernos representados ayer en Sevilla quisieron lanzar. "Todos los países han manifestado su vocación de permanecer en el programa; ninguno piensa en su retirada total o parcial", reiteró una y otra vez el número dos del Ministerio de Defensa español, Constantino Méndez. Ni siquiera Reino Unido, que había comunicado en las últimas semanas su malestar por las demoras del avión -las primeras entregas se realizarán tres años después del primer vuelo, en principio, a finales de 2012-. "Inglaterra se ha limitado a exponer su apoyo a una aeronave que considera técnicamente ventajosa; no ha hecho ninguna observación ni ha impuesto condiciones", resumió Méndez.

No obstante, y para contentar a las partes, Airbus Military ha ofrecido varias alternativas a los países afectados por los retrasos, tales como aeronaves del modelo A330, en su versión carguera, para que puedan resolver parte de sus necesidades de transporte hasta la recepción del A400M. Méndez no quiso entrar a dar detalles, pero aseguró que la "alternativa final ya está perfilada" y se presentará cuando se pacte el nuevo calendario.

Los siete países socios del programa, que cuenta con pedidos de 180 aviones por un montante de 20.000 millones de euros, llegaron ayer a la conclusión de que debían seguir apoyando el programa militar tras analizar un informe encargado a un grupo de técnicos y expertos. Éste tenía la misión de evaluar los requerimientos del avión y los aspectos financieros y comerciales del contrato firmado con Airbus. "Hemos comprobado que es un proyecto técnicamente viable y que el consorcio europeo ha reorientado su organización para dar garantías al programa", indicó Méndez. "Lo más complicado será cerrar las cuestiones comerciales y financieras", insistió. Y es que Airbus reclama a los Gobiernos que asuman parte de los multimillonarios sobrecostes generados por el programa, por lo que demanda una revisión del precio pactado inicialmente en el contrato.

Tras la reunión de Capitanía, Chacón y sus homólogos acudieron a un almuerzo con el presidente de la Junta, José Antonio Griñán -ver texto adjunto-, y realizaron una visita a la planta de ensamblaje final (FAL) del A400M, junto al aeropuerto de San Pablo. Allí fueron recibidos por el presidente de Airbus Military, Domingo Ureña, que manifestó su satisfacción por la decisión tomada y les acompañó en un recorrido de 45 minutos por las instalaciones durante el que comentó el punto en el que se encuentra el programa y las bondades del avión militar

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