El yin y el yang del parqué

  • Bill Gross y Mohamed El-Erian forman una pareja perfecta en la que se combina la intuición con el análisis econométrico más riguroso para dirigir una gestora que administra el equivalente al PIB español

El día empieza pronto para Bill Gross. A las seis de la mañana, practica yoga durante una hora en su casa de Los Ángeles. Es el momento de inspiración del día. Antes de que lleguen los empleados a la ocho de la mañana, Gross ya se encuentra trabajando en su oficina en la cercana Newport, frente al Pacífico.

Para ser una compañía gestora de fondos, ni el ambiente mañanero ni la localización parecen los más adecuados. Todas las mañanas, antes de comenzar la jornada, los empleados eligen un canción para que suene a todo volumen en la oficina, como terapia de grupo. Alejada de los grandes centros financieros, situada en una zona horaria en donde todos los grandes mercados están ya cerrados, Los Ángeles tampoco es la localización que cabría esperar del mayor gestor de deuda pública del mundo.

Gross, copresidente y fundador del fondo, comenzó en 1971 con tres personas y unos recursos de 12 millones de dólares. Hoy cuenta con 2.000 empleados y administra 1,2 billones de dólares -algo así como el tamaño de la economía española-.

Muy enfocados en la renta fija emitida por los gobiernos de todo el mundo, Pimco ha logrado obtener unos resultados muy superiores a sus rivales, batiendo sistemáticamente al mercado y estando siempre en el lugar oportuno tomando las decisiones adecuadas.

Una de las claves del éxito de muchas grandes compañías, reside en crear una cultura interna que las distinga de las demás por la metodología de trabajo y por los resultados.

La compañía californiana ha logrado crear su propio marco de análisis, partiendo de la información más agregada y bajando hasta el detalle más superfluo relacionado con el objetivo considerado. El análisis intuitivo, el olfato de mercado de Gross, ha sido completado por los notables fundamentos teóricos que aporta Mohamed El-Erian, copresidente del fondo.

Proveniente del mundo académico y del Fondo Monetario Internacional, Mohamed El-Erian es uno de los personajes más influyentes del mundo de las finanzas, que transmite a través de sus artículos en el Financial Times y otros medios financieros y políticos. Un destacado analista del mundo de las finanzas, que realiza también incursiones en el análisis político, desde los desequilibrios económicos globales, el desplazamiento del poder hacia Asia o los recientes acontecimientos en el mundo árabe.

El entorno de trabajo que han creado Gross y El-Erian se asemeja al de una democracia participativa, en donde los mánager son elegidos por votación entre los empleados. Este método de elección confiere un gran poder de decisión a los managers, pero también de responsabilidad y de agotamiento. Dos terceras partes de los mánager que toman decisiones, llevan menos de cinco años en la compañía, lo que da idea del gran índice de rotación del personal directivo.

El éxito en sus resultados, llevó a la aseguradora alemana Allianz -la mayor del mundo- a adquirir Pimco. Inteligentemente, los alemanes han dejado total libertad de gestión a los directivos de Los Ángeles, logrando mantener desde su compra los buenos resultados históricos.

Ahora, Pimco se enfrenta a un nuevo escenario. Partir de la gestión de deuda pública y adentrarse en el manejo de renta variable, no es una transición fácil. Adquiriendo el fondo Oppenheimer hace unos años, intentó facilitar el cambio de rumbo convirtiendo a Pimco en un gestor más diversificado y completo en la gestión de fondos privados.

Esta diversificación implica un análisis más complejo e incierto. El análisis de la deuda pública se realiza habitualmente a través de un enfoque top-down. Desde el análisis macroeconómico de la situación del país o región, pasando por la situación a corto de la Hacienda hasta las previsiones de riesgos y de tipos de interés de los títulos que se emitan a corto y largo plazo.

Gestionar renta variable, implica formar equipos especializados por sectores y países, abriendo extraordinariamente el abanico de perfiles profesionales de los equipos de investigación y requiere una metodología de análisis muy alejada de la utilizada para renta fija.

En esta nueva etapa, Pimco no sólo va a necesitar de las intuiciones de Bill Gross en sus sesiones de yoga o de la metodología de análisis construida por El-Erian. Van a tener también que explotar todos sus contactos con banqueros centrales, políticos y otros actores a nivel internacional que les ayuden a entender tendencias y acontecimientos que permitan dibujar escenarios para la renta variable tan claros como lo han hecho hasta ahora con la renta fija. Un reto difícil, que sólo Warren Buffet y otros pocos han logrado a lo largo del tiempo.

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