Cáritas duplica las peticiones de ayuda para necesidades básicas

  • La institución ha firmado un convenio con el Instituto Municipal de Formación y Empleo para la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social

Si hay una palabra en boca de todos en los últimos meses es crisis. Y, unida a ese término, ya sea causa o efecto de la misma, está el desempleo y sus cifras crecientes. Cáritas conoce esa realidad muy de cerca porque es que sólo en el primer trimestre del pasado 2008 la organización recibió un 58% más de peticiones para atender necesidades básicas que en el mismo periodo de 2007.

En este sentido la vicepresidenta del Imfe, Marifrán Carazo, mostró su preocupación ante los últimos datos de desempleados de la capital granadina, que llegaron en enero a los 21.652, un 32% más que el mismo mes del año pasado. Sin embargo para Carazo lo más preocupante es que más de un 40% de estos parados no reciben ya prestaciones económicas por desempleo, lo que complica más aún su situación y la de sus familias.

En este contexto, Cáritas firmó ayer un convenio con el Instituto Municipal de Formación y Empleo (Imfe) para fomentar la inserción de personas desempleadas que se encuentran en situación de riesgo de exclusión social. El objetivo es aunar esfuerzos y coordinar los sistemas que ambas instituciones utilizan en sus bolsas de empleo.

José Martínez Vallejo, director provincial de Cáritas, explicó que su organización está "muy condicionada" por los escasos recursos económicos de los que dispone, por lo que la posibilidad que ofrece el Imfe de colaborar con ellos puede beneficiarles. Los ámbitos de actuación conjunta de ambas organizaciones serán la orientación laboral, la formación para el empleo, la intermediación laboral, el fomento de la creación de empresas o la utilización recíproca de las instalaciones de las que disponen ambas organizaciones.

Vallejo señaló que, aunque su organización atiende primordialmente a personas que se encuentran en situación grave de exclusión, la situación económica actual ha provocado que durante los últimos meses sean muchos los desempleados que se acerquen hasta algunas de sus diócesis parroquiales para pedir ayuda. "Algunos no tienen para pagar la luz o el agua, bien porque no les llega con la prestación de desempleo o bien porque ya no la tienen y se acercan hasta nosotros para pedir nuestra colaboración".

A pesar de este nuevo perfil de personas que solicitan la ayuda de Cáritas, Vallejo señala que más del 50% de los que llegan hasta ellos siguen siendo inmigrantes. Para ellos al desempleo se une la situación de desarraigo familiar que viven en muchos casos. Así, el director provincial de la organización recordó que además de la pobreza "propiamente económica" desde Cáritas también tratan de apoyarlos en un plano más social. "Muchos de los que llegan a pedirnos ayuda no sólo tienen problemas para llegar a fin de mes o pagar las facturas sino que además carecen de apoyos afectivos, que también son muy importantes", señaló.

Durante 2008 acudieron a los centros que Cáritas tiene repartidos por toda la provincia de Granada más de 12.000 personas para buscar ayuda, de los que superaban el millar los que trataban de encontrar un empleo a través de esta organización.

Pero el trabajo con personas en riesgo de exclusión es largo y complicado, según explicó Vallejo. En muchas ocasiones se necesita casi un año para conseguir que recuperen las habilidades sociales, aprendan una disciplina y se incorporen al mercado laboral. El director provincial destacó que desde su institución actúan en función de la necesidad que tienen las personas que llegan a sus parroquias.

El nuevo convenio entre las dos organizaciones no implicará aportación económica a Cáritas. Sin embargo sí significará un aumento de los medios humanos y materiales para el desarrollo de un programa "ambicioso" de creación de empleo, especialmente dirigido a aquellas personas que se encuentran en situaciones más complicadas.

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