Educación trata de rescatar a 64 jóvenes del abandono escolar

  • Diseña estrategias junto a centros y las asociaciones para recuperar a los escolares de la Zona Norte y la provincia que han aparcado sus estudios de forma prematura

La cruzada que la Delegación de Educación tiene abierta desde hace 20 años contra el absentismo escolar amplía sus miras. El objetivo para los equipos profesionales, los centros y las familias no sólo abarca la prevención sino que también trabaja en la recuperación de los jóvenes que, por unos motivos u otros, han decido aparcar los libros. Nada más que en los 16 centros de la Zona Norte se han detectado 64 abandonos.

Fuentes de la Delegación confirman que, a pesar de que las cifras de abandono descienden gradualmente, siguen existiendo casos de menores que dejan de estudiar. La mayoría de estos alumnos son de Educación Secundaria -sólo se ha registrado un caso de un niño de Primaria según los últimos datos recogidos y que ya ha sido reinsertado a las aulas- que, por un lado, dejan los libros por razones de cargas familiares y culturales, los menos. Y por otro, los que consideran que el sistema educativo no responde a sus necesidades y deciden optar por otras ramas de formación.

Son con éstos últimos, con los que Educación quiere trabajar para recuperarlos en el sistema u orientarlos de la manera más efectiva. Precisamente y, para atajar este problema de raíz, la Delegación de Educación firmó ayer ocho convenios de colaboración con diferentes entidades que, integrados en el Plan Integral para la Prevención seguimiento y control del Absentismo Escolar, trabajan estos casos desde abajo. "El primer escalón para evitar el absentismo es labor de los docentes y de las familias", señaló el delegado, Antonio Lara.

En esta situación se encuentran 314 alumnos. Cuando se encuentran en este nivel la colaboración docente-familiar es la clave del éxito. Las asociaciones adquieren un papel fundamental porque, en muchos casos, al estar en contacto con las familias hace que su influencia sea más permeable y sean los padres los primeros conscientes de la importancia de la formación del menor. "Básicamente, hay que tratar que tanto padres como profesores motiven al niño para que acuda a clase". En una segunda fase los equipos de Absentismo trabajan con 110 casos más complejos.

Situaciones en las que los alumnos han sufrido periodos prolongados de absentismo y necesitan una intervención más integral y, sobretodo, individualizada para ellos y sus familias requerirán la intervención de los equipos de servicios sociales comunitarios.

Por último, es en el último nivel de absentismo en el que se incluirían los casos de abandonos. Se producen situaciones de absentismo resistente en los que, incluso, son los padres los que reclaman la ayuda de las administraciones "porque no pueden controlar a sus hijos". En este nivel incluso son derivados a la Fiscalía de Menores o al Servicio de Atención al Menor para los trate .

Los equipos que trabajan directamente con los jóvenes que deciden abandonar aseguran que las líneas de recuperación se encaminan a orientarlos formativa y laboralmente con el fin de que como poco terminen la Secundaria.

La Zona Norte vuelve a convertirse en el centro neurálgico de las operaciones contra el vacío en las aulas. Los 16 centros, de primaria y secundaria, que conforman el panorama educativo en el distrito reúnen una tasa de absentismo cerca del 10%. Una cifra que, insisten, disminuye, pero que detrás esconde otras más preocupantes como el 60% de absentismo en el IES La Paz que son las que quieren eliminar.

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