La Guardia Civil detiene a una mujer por los incendios de Cogollos de Guadix

  • La arrestada, de unos 50 años, será puesta hoy a disposición judicial acusada de originar casi una decena de fuegos

La Guardia Civil ha detenido en las últimas horas a una mujer de unos cincuenta años de edad, y cuya identidad no había trascendido ayer, relacionada con el calvario que viene sufriendo una familia de Cogollos de Guadix durante los últimos meses, en los que ha sido víctima de ocho incendios, dos de ellos registrados en el cementerio de la localidad en tumbas de familiares suyos.

Fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil confirmaron ayer que esta primera detención (no se descarta que se produzca alguna más en las próximas horas) está relacionada con los siniestros que han mantenido en vilo al municipio desde el mes de septiembre de 2007. Las mismas fuentes añadieron que a la mujer arrestada se le venía siguiendo la pista desde hacía tiempo y que desde el principio estuvo en la lista principal de sospechosos de la investigación.

El último de los incendios se produjo hace pocos días, el 2 de abril, cuando en el cementerio de Cogollos de Guadix volvieron a aparecer dos tumbas de la familia Molero totalmente carbonizadas. Con anterioridad, el instituto armado había interrogado a la nuera de la familia y a uno de sus hijos, después de haber recabado numerosas pruebas.

Por el momento se desconocen los cargos que se le imputan a la mujer detenida, que tiene previsto prestar hoy declaración ante el juez.

La familia Molero sufrió el primer incendio en su vivienda el 27 de septiembre del año pasado. Posteriormente, con una periodicidad de entre siete y diez días y siempre los lunes y martes, se fueron sucediendo los siguientes fuegos, mientras que el quinto se produjo en la casa de otra de las hijas de Felina Molero, Luisa, que vive habitualmente en Murcia y que sólo utilizaba la casa de Cogollos para los fines de semana.

Los hechos llegaron más lejos aún el pasado 13 de noviembre cuando la tumba del marido de la anciana de 73 años, vecina de la localidad de Cogollos de Guadix, cuya vivienda había sufrido ya cuatro incendios intencionados a lo largo del último mes y medio, fue profanada. El macabro episodio se repetía la semana pasada en el mismo escenario, cuando dos tumbas de la familia Molero volvían a aparecer carbonizadas, sin que nadie se explicase lo ocurrido.

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