'Tiempo muerto' para el acelerador de partículas

Aunque desde las instituciones oficiales se muestre cierto grado de optimismo, de momento el proyecto del acelerador de partículas europeo no parece moverse en dirección a Granada. Aunque no hay grandes novedades que anunciar, la rectora de la Universidad de Granada (UGR), Pilar Aranda, recordó ayer durante al clausura de la Asamblea General de OnGranada que "la ciencia a veces lleva su tiempo".

Aranda destacó el buen trabajo llevado a cabo por todas las instituciones en aras de conseguir que Granada sea la localización final para el proyecto energético europeo. "No hay parón en absoluto. Que no mostremos el trabajo realizado no significa que no se esté haciendo", explicó.

"Este será nuestro próximo gran reto, y seguiremos trabajando unidos para que el acelerador llegue a la ciudad", indicó el presidente de OnGranada, Gerardo Cuerva, que aseguró que todas las instituciones vienen trabajando en el proyecto desde hace dos años, con la idea de que la ciudad sea "un referente tecnológico y científico".

El objetivo institucional a partir de ahora es mantener la coordinación entre la Secretaría de Estado de Investigación y la Consejería de Economía y Conocimiento para que el acelerador llegue a la ciudad granadina. "Es una apuesta muy importante para la ciudad y la provincia", apuntó la rectora.

De materializarse la apuesta desde Europa por Granada, la estimación de los puestos de trabajo resultantes se acercaría a los 12.000, de los cuales un millar serían fijos. Todo esto en 18 meses, que es lo que tardaría en implantarse las infraestructuras.

El acelerador forma parte del macroproyecto IFMIF-DONES, y supondría una inversión de casi 600 millones de euros. La localidad donde se instale el acelerador acarrearía con el 50% del coste, recalando la otra mitad en las espaldas del resto de socios europeos que colaboran en el proyecto de energía de fusión.

Como ya contó este periódico, organismos expertos aseguran que el retorno de la inversión rondaría los 1.000 millones de euros, siendo esta cifra el mayor atractivo para la ciudad.

Aunque desde las instituciones pertinentes se manden mensajes de tranquilidad y de avances en las gestiones, la realidad es que dichos progresos no se dan a conocer a los medios.

El mayor peligro para la llegada del acelerador de partículas a la ciudad viene del este de Europa. Polonia es, debido al parón gubernamental de España, uno de las candidatas mejor posicionadas en la actualidad.

El país de los zlotys ya ha celebrado un congreso, tiene creados grupos de presión para conseguir quedarse con el proyecto de IFMIF y ha puesto a disposición de sus mejores científicos los fondos económicos necesarios para hacerse con el acelerador.

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