Dos averías distintas dejan sin agua a decenas de pisos durante 35 horas

  • El corte de suministro comenzó el pasado domingo a las 9:00 horas en la calle Ziríes · Una segunda fuga en una vía cercana no permitió el restablecimiento real

Para los vecinos de las calles Ziríes y Nazaríes fueron las 35 horas más secas de sus vidas. Probablemente se encontraron como en un desierto, aunque no precisamente por el calor del sol. Desde las nueve de la mañana del pasado domingo hasta las 20:00 horas de ayer lunes, tres bloques de viviendas del barrio Fígares permanecieron sin suministro de agua.

Una de las vecinas del inmueble de la calle Ziríes número 4, María Jesús Fernández, explicó la situación en la que se encontraban los vecinos afectados por la avería. A la indignación por el extenso espacio de tiempo sin abastecimiento hídrico, se le suma que para avisar de esta tesitura "hay que llamar a un 902 para pedir información y denunciar que estamos sin agua con el dinero que cuesta ese tipo de números de teléfono", explica.

Según María Jesús, levantó el auricular un total de tres veces a lo largo del domingo pasado. La primera vez fue a las 14:00 horas para advertir que el líquido elemento que debía salir del grifo era de color marrón. La siguiente se decidió a realizarla cuatro horas después para indicar de que la avería persistía y le contestaron que estaría resuelta en un breve periodo de tiempo.

Cuando la jornada del domingo expiraba y comenzaba un nuevo día, el agua no llenaba las tuberías de su vivienda y se sintió en la obligación de comunicar el estado del asunto.

Al otro lado del teléfono le aseguraron que "el percance estaba solucionado desde las 18:30 horas". "Además de que suben más de un 10% el recibo del agua nos tienen así", se lamenta María Jesús. La calamidad finalizó a las 20:00 horas de ayer, según confirmó Emasagra.

La versión de la empresa municipal confirma la coyuntura vivida por los tres bloques del barrio Fígares. El domingo surgió una avería espontánea en la calle Ziríes, provocada por la rotura de una tubería. Emasagra actúa de inmediato y a las 18:30 restablece el servicio de agua potable en los inmuebles perjudicados.

Pero al volver a restituir el suministro surge una nueva (y distinta) rotura que provoca una fuga de agua. Este segunda percance se produce en otra zona, en la calle Nazaríes concretamente, pero muy cercana a la anterior, por lo que la empresa municipal de agua de Granada la achaca a la casualidad y la mala suerte de que sean tan seguidas en zonas tan próximas.

Emasagra asegura que actuaron con la máxima velocidad posible y que las máquinas estuvieron trabajando (como se aprecia en la foto), aunque los vecinos no fuesen avisados, y la empresa recalcó que estas cosas pasan y que durante este año 2010 apenas han sufrido accidentes o imprevistos de este tipo.

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