La delgada línea entre la fiesta tomando copas en la calle y el botellón

  • Los contertulios debatieron sobre cómo se puede recuperar la esencia de la festividad y las tradiciones que tiene detrás

"El Día de la Cruz es una fiesta netamente granadina. Forma parte del patrimonio cultural, que hay que cuidar, porque es lo que nos hace peculiares y nos diferencia del resto. La fiesta debe ser valorada, respetada y encauzada", defendió el técnico cultural de Diputación Juan Bedmar, que participó ayer en el debate que organizan Localia Televisión y Granada Hoy, y que en esta ocasión se proponía buscar las claves de la recuperación de la tradición del Día de la Cruz.

"Es la exaltación de la Santa Cruz y por tanto se trata principalemente de una fiesta religiosa", recordó Bedmar, aunque otro de los contertulios, el profesor de Derecho Agustín Ruiz Robledo veía las cosas desde otra perspectiva. "Para mí, pese al origen religioso, ha sido siempre algo laico, una ocasión para reunirse con los amigos", señaló.

Más allá de estas apreciaciones, como era de esperar, la 'ley seca' decretada por el Consistorio para esos días centró gran parte del debate. "El Ayuntamiento ha hecho bien en revitalizar la tradición, pero tengo mis dudas de que la prohibición sea proporcionada", opinó Ruiz Robledo. "Los vecinos pensamos que la decisión ha sido correcta para que no pase como en la Fiesta de la Primavera,en que se llegaron a juntar unos 20.000 jóvenes", señaló el presidente de la asociación de vecinos de Camino de Ronda.

Por su parte, el director de informativos de Localia Televisión, Agustín Martínez, lanzó que tenía sus dudas de que esta situación no fuera en parte "consecuencia de actuaciones previas del Ayuntamiento", en referencia a la fiesta permitida y organizada hace un par de años en la Huerta del Rasillo. "Decirle a los chavales que lo que estaba bien entonces ahora es ilegal, me parece algo bastante complicado", sostuvo.

"En circunstancias distintas, se toman determinaciones distintas", se defendió el concejal de Cultura, Juan García Montero, que calificó la decisión de acertada, contando con los datos y la experiencia que ahora tienen, y puntualizó que ha estado "empujada por la convocatoria de macrobotellón".

"La gente puede divertirse viendo cruces y compartiendo una copa con los amigos, pero entendemos que puede hacerse en los bares y establecimientos que hay ", sostuvo el concejal, que recordó que también puede consumirse alcohol en las cruces que no estén en la vía pública.

¿Y se multará al turista que pueda ir con su petaca por la calle, por ejemplo?, planteó Martínez. Ruiz Robledo aclaró este punto desde el punto de vista legal. "Si no hay una concentración de gente no se puede considerar botellón", explicó.

El director de Granada Hoy, Ramón Ramos, por su parte, apuntó que la 'ley seca' no hará desaparecer de golpe a todos los jóvenes convocados al botellón ni les hará cambiar de idea. "De lo que se trata ahora es de reconducir la celebración y recuperar su esencia, para que vuelva a ser la fiesta de barrio que era", resumió.

El Día de la Cruz. El sentido de la fiesta

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