"Los estudios económicos de los promotores no son nada creíbles"

-Se habla de que el teleférico sólo reduciría un 6 por ciento el uso del coche para subir a la Sierra, parece un cálculo muy a la baja.

- Esa cifra no sale de conjeturas de Obras Públicas, parte del propio proyecto. Los datos son muy contundentes. En el mejor de los escenarios, temporada alta de esquí, hora punta, hablamos de 6,1 por ciento, 57 vehículos a la hora frente a los 921 de la intensidad media de tráfico. Es una cantidad bastante pequeña. En el proyecto hay muchas cosas en ese sentido que dan qué pensar. Se habla de una velocidad máxima de 3,5 metros/segundo de las cabinas, de una capacidad de transporte de 3.600 personas/hora. Si eso lo multiplicas por el periodo de funcionamiento del teleférico, que serían 11 meses al año, da como resultado 14 millones de personas al añoý y los promotores hablan de 250.000 al año. No sé si con esos datos se puede hablar de rentabilidad y eficiencia para una infraestructura que funcione al 2 por ciento de sus posibilidades.

-Los detractores del teleférico ponen en duda su capacidad de amortización. ¿Existen estudios económicos que pongan en cuestión los datos de los promotores?

-Sí, aunque no es objeto directo de la evolución de impacto. Lo que aparece ahí no sólo no es nada creíble, sino que, teniendo en cuenta la vida útil de la instalación, la cuenta de resultados es netamente negativa.

-¿Se ha insinuado o afirmado por la plataforma SOS Teleférico que todo esto ocultaba algo que no aparecía en los informes?

- No hemos entrado en ese tema. El estudio económico era bastante incomprensible. No parece lógico que en estos tiempos podamos entrar en cuenta de resultados negativos durante más de 30 años con infraestructuras que se quedan obsoletas en poco tiempo y que necesitan una cantidad importante de inversión para renovaciones y reposiciones. Nos ha llamado la atención, pero no lo hemos valorado.

-¿Y si se cerrara la carretera para hacer un teleférico?

-En la documentación que entregan los promotores, cuando se habla del coste ambiental, parece como si en este momento se estuviera decidiendo que se va construir una estación de esquí en Sierra Nevada y ver qué tipo de acceso se va a colocar. No estamos en esa tesitura. La carretera existe y no se puede cerrar; en su recorrido tiene infraestructura, casas, negocios... Cumple su misión y no puede sustituirse, ni siquiera en un porcentaje importante por parte del teleférico.

-¿Cuesta trabajo transmitir a amplios sectores de la población que ese nivel de protección, que frustra proyectos como éste, cree riqueza?

-Hay que intentar jugar con una perspectiva más amplia, no sólo en los plazos. Hay que contar con la madurez de la sociedad en la comprensión de que la naturaleza es algo que necesitamos para nuestra calidad de vida y cuesta trabajo pensar que no se tengan en cuenta aspectos éticos y culturales. A nadie se le ocurre que por crear mayor riqueza en la Alhambra podemos poner un tienda souvenir en los palacios nazaríes. Pues Sierra Nevada es monumento natural y la gente lo aprecia cada vez más, a usarlo con responsabilidad, porque se puede usar, pero desde luego no todo vale.

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