De falso prófugo a embajador turístico

  • El turista encarcelado por error en Semana Santa disfrutará hasta el domingo del Corpus gracias a un programa de actividades festivas, gastronómicas y culturales

Enrique de Tena, un anónimo enfermero madrileño, se convirtió de la noche a la mañana -o más bien en la madrugada del Jueves Santo- en un falso fugitivo encarcelado por error al ser confundido con un delincuente que se encontraba en busca y captura y con el que sólo compartía el apellido.

Para "resarcirle" (y de paso apuntarse el tanto) el alcalde le entregó ayer el diploma que le acredita como Embajador Turístico de Granada, donde se encuentra desde el pasado miércolesjunto a Fran (el amigo que le acompañó durante aquellos días) para disfrutar hasta el domingo de las fiestas del Corpus.

"Esperamos un tiempo hasta ver si el Gobierno de España y los cuerpos de seguridad, que por un error le hicieron pasar unos días tan malos, reaccionaban. Pero viendo que no, decidimos que no podían llevarse un recuerdo tan triste de nuestra ciudad", afirmó ayer José Torres Hurtado.

Y no se lo llevarán, porque Enrique, acompañado por su amigo, agradeció las atenciones de quienes -según dijo- "se han volcado en que la visita a Granada sea ahora inolvidable", y dijo estar disfrutando de las fiestas, gastronomía y patrimonio cultural de la ciudad.

Y no es para menos, puesto que el sector turístico se está volcando con ambos. No en vano, durante los cinco días que estarán en la ciudad cuentan con un minucioso plan valorado en unos seiscientos euros diarios. Así, ayer disfrutaron de la procesión del Corpus desde un balcón privilegiado, almorzar y cenar en restaurantes de renombre de la ciudad y relajarse en los baños árabes de la calle Elvira.

Con la financiación íntegra del sector turístico, Enrique de Tena y su amigo se hospedan en el hotel Palace, de cuatro estrellas y ayer acudieron a varios concursos de enganches y gastronomía, en los que hicieron de jurado, y también asistieron a la corrida de José Tomás desde un palco y a una visita nocturna a la Alhambra, entre otras actividades.

Torres Hurtado espera que con esta iniciativa se pueda "resarcir el error" que se cometió porque en Granada se presume "de tratar bien a los invitados" y la parte negra "ya ha pasado".

De Tena aseguró que por los días que permaneció en la cárcel de Albolote "nadie" le ha pedido disculpas personalmente, lo que consideró una "falta de seriedad". Asimismo, sus abogados estudian las acciones legales a emprender para "depurar posibles responsabilidades". Su amigo Fran también insistió en que aquellos días festivos vivió una situación de impotencia "al no poder hacer nada ni encontrar a nadie que te echara una mano".

El Juzgado de Instrucción 3 de Granada fue el que decretó el ingreso en prisión del madrileño, que fue detenido en un hotel granadino por la Policía Nacional. El error podría haber partido de la propia Audiencia Nacional o de la Policía Nacional, por un fallo en el registro, puesto que el juzgado granadino sólo se limitó a hacer cumplir la orden, que en realidad iba destinada a otro hombre que ya permanece interno en una cárcel de Castellón.

Un cúmulo de coincidencias derivaron en que Enrique permaneciera en la cárcel, puesto que el juzgado se pone en contacto habitualmente, aunque no sea su obligación, con el órgano judicial que ha emitido la orden para comprobar por teléfono los datos de la persona que debe ingresar en el centro penitenciario, pero este trámite no se llevó a cabo aquel día porque era festivo (Jueves Santo) y no había nadie en la Audiencia Nacional para la verificación, que tuvo que retrasarse hasta el lunes, día en que quedó en libertad.

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