La crisis inmobiliaria provoca pérdidas de hasta el 80% en empresas auxiliares

  • El frenazo de la actividad de las promotoras ha llevado a las empresas de materiales de construcción de la provincia a enfrentarse a una brusca caída de las ventas, que ya ha ocasionado cierres y despidos

El expediente de regulación temporal de empleo del grupo cerámico Siles o el cierre de Canteras Jun a principios de este mes han sido, hasta ahora, las consecuencias visibles del calvario por el que están pasando las industrias auxiliares de la construcción desde que comenzó a frenarse la actividad en el sector. Las fábricas de ladrillos, de tejas, de prefabricados de hormigón y las empresas de extracción de áridos, entre otros, vienen sufriendo desde hace meses una caída de las ventas que, en algunos casos, alcanza el 80 por ciento.

El presidente de la Asociación Andaluza de Fabricantes de Prefabricados de Hormigón (APH), Guillermo Álvarez Martín, asegura que la mayoría de los empresarios del sector "están muy preocupados" porque apenas vislumbran "el final de la crisis". Según Álvarez, el volumen de negocio en estructuras y grandes obras "ha caído un 80 por ciento". Y, si esas pérdidas no alcanzan el 100 por cien de las ventas se debe únicamente a que todas las fábricas están centrando su producción "en otras aplicaciones", indica el presidente de APH.

La caída de las ventas se traduce en un fenómeno que ha obligado a las fábricas de hormigón a despedir a varios trabajadores. "Casi todos los asociados nos estamos planteando llevar a cabo una regulación temporal de empleo y esperar hasta que pase lo peor", asegura Álvarez Martín. Porque el caso es que, al no vender ni la mitad de su producción, los materiales se almacenan en las naves (estocaje), lo que obliga a frenar el ritmo de fabricación. Y, al reducir la actividad, hacen falta menos trabajadores. De hecho, la coordinadora y asesora de la APH, Rosa María López, confirma que prácticamente todas las empresas de la asociación "ya han tenido que despedir a algunos de sus obreros".

Aunque las empresas de prefabricados de hormigón son de las más perjudicadas debido a que intervienen en el primer momento de la edificación y a que se ha frenado la obra nueva, no son las únicas. El director regional de la Asociación de Fabricantes de Áridos y Afines, Carlos Ramírez, indica que en lo que va de año las empresas de áridos han experimentado una caída de las ventas que se sitúa entre un 30 y un 40 por ciento con respecto a los tres primeros meses del año pasado.

Por su parte, el representante de la Asociación de Canteras de Granada (Acangra), Manuel Rodríguez, asegura que el negocio de la extracción de materiales de construcción como áridos, yesos, arcillas y mármoles ha experimentado un descenso superior al 40 por ciento. "El volumen de negocio se está resintiendo de forma importante. De los 120 millones de euros que facturamos al año en Granada vamos a pasar a 50 millones este año", explica Rodríguez. Y lo peor, según los profesionales, puede que aún no haya llegado. "En los próximos dos o tres años esta situación no va a tener una solución fácil. Y puede que en ese tiempo tengamos que cerrar la mitad de las canteras", indica el presidente de Acangra.

El frenazo de la actividad inmobiliaria también está afectando a otros sectores que, sin estar tan estrechamente ligados a las primeras fases de la edificación como los anteriores, han experimentado un descenso de las ventas. Las fábricas y vendedores de madera, por ejemplo, están reduciendo su producción. Según la gerente de la Asociación de Empresarios de la Madera de Granada, Belén Bonald, la crisis también ha llegado al sector. "Hemos notado que se está reduciendo la actividad, sobre todo en la fabricación de vigas", explica.

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