"Para que la música vaya bien hay que eliminar a la SGAE"

  • El 'gurú' del software libre Richard Stallman apadrinó la Jornada sobre Conocimiento Libre del Consorcio Fernando de los Ríos, ayer en Granada

Claro en sus convicciones. Tachado de incoherente por algunos, cuando al final de su conferencia sobre conocimiento libre invitó a los asistentes a comprar su libro en el tenderete del hall, Richard Stallman ejerció ayer de sí mismo en el Palacio de Congresos de Granada.

Dio titulares. Varios. Bastantes para el tiempo que permaneció sobre el escenario de la sala Manuel de Falla. No fue el primero pero sí el más aplaudido: "Si queremos que la música vaya bien en España, debemos eliminar la SGAE". El auditorio se deshizo casi inmediatamente en aplausos, antes de que él explicase el porqué de su razonamiento: "El canon que se paga en España, y que va a una organización no gubernamental como ésta se destina en un 7 por ciento a los artistas; por lo que cuando se asegura que ese dinero va para los músicos, esa afirmación es mentira en un 93 por ciento".

Stallman abogó por eliminar el canon de la SGAE y propuso alternativas: "La distribución de ese dinero es muy importante, por lo que sugiero un impuesto gestionado por una empresa pública que destine el dinero a los que han participado en la creación de la música. Todo el dinero a ellos y nada a ninguna empresa", dijo. Sugirió además un método para distribuirlo: calcular lo que le corresponde a cada uno, calculando la raíz cúbica del dinero que genera: "De ese modo la gran estrella que produce más ganará más que el resto, pero el resto quedará mejor distribuido y facilitará la creación".

La conferencia de Stallman, que pasa por ser uno de los 'gurús' del software libre y que participó en la Jornada sobre Ciudadanía, Libertad y Conocimiento, dio para mucho.

Tomando como hilo argumental su famosa 'teoría de la receta', según la cuál los programas de ordenador han de ser como una receta de cocina, que pasa gratuitamente de unas manos a otras y que puede ser modificada para mejorarla o adaptarla a las necesidades de cada cocinero, Stallman defendió la libre circulación del software porque "cada programa privativo ataca a la libertad y causa un problema social. Un producto privativo nos trata a los usuarios como consumidores y lo que debemos ser es ciudadanos", argumentó.

En este sentido, sostuvo su teoría arguyendo que "a nadie se le ocurriría cobrarle a un amigo por dejarle una receta de cocina ni convertirlo en un delincuente si la modifica". Entre las butacas se preguntaban, siguiendo el mismo ejemplo, si "¿serán públicas absolutamente todas las recetas de Ferrán Adriá?".

A Stallman le dio tiempo hasta para anunciar de nuevo su boicot a Coca-Cola, por lo que volvió a ser aplaudido. Abrió una lata de Pepsi, que le acompañó el resto de la charla, y arremetió contra la primera marca por colaborar con grupos paramilitares.

Genio y excéntrica figura, Stallman continuó con su cruzada: "Quien controle nuestro software, tiene el control de gran parte de nuestras vidas. De hecho los programas privativos que pueden vigilar la usuario son unas esposas digitales".

La jornada, que se pudo seguir por streaming en todo el mundo a través de la web: www.conocimientolibre.tv reunió a otros expertos del mundo de la difusión de las nuevas tecnologías como Rafael Delgado, presidente de la Fundación I+D de Software libre, o el experto en blogs y colaborador de medios como Le Monde o El País Francis Pisani, a lo largo de seis mesas que duraron durante toda la jornada.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios