El registro de prohibidos veta la entrada en salas a 1.600 ludópatas

  • El principal riesgo de los 400 nuevos jugadores 'registrados' es la adicción a las tragaperras l La Navidad es uno de los periodos con mayor índice de recaídas

Las puertas de los casinos, bingos y determinadas salas de juego están completamente cerradas para mil seiscientos ludópatas, cuatrocientos más que el año anterior. El registro de prohibidos ha visto cómo este año incrementaba de manera notable el número de afectados que se inscribía en la lista situando a Granada en el tercer puesto andaluz de prohibidos sólo superado por Málaga y Sevilla.

La mayoría de estas inscripciones, como en los años anteriores, se deben a la adicción de los ludópatas a las máquinas tragaperras, dejando en un segundo plano los casos de aficionados al Bingo y a los Casinos, según confirman desde la Federación de Jugadores de Azar Rehabilitados, Fajer. El aumento a la afición hacia estas máquinas es una realidad que preocupa a los colectivos de afectados que han visto cómo desde 1998 han pasado de 3.700 a más de 4.000 instalaciones, incluso, en recintos no especificados para el juego.

El perfil de los inscritos en el registro detalla que el sesenta por ciento es hombre frente al cuarenta por ciento de mujeres, aunque desde Fajer alertan de la incipiente subida de féminas en los programas de deshabituación al juego de azar.

Independientemente de sexos, todos ellos se enfrentan a lo que los expertos denominan "periodo rojo" para los jugadores. La Navidad se presenta en el calendario de los ludópatas como uno de los periodos en los que se registra el mayor número de recaídas. A la generalizada llamada al juego que desde todos los ámbitos se hace en estas fechas se le unen una cadena de factores psicológicos que aumentan la probabilidad de caer en la tentación de volver a jugar. Y es que, "¿a quién no le ofrecen un décimo o una simple papeleta para el sorteo del 22 de diciembre?", cuestiona Juan Luis Suárez, presidente de Fajer. A la publicidad generalizada, que implica también a familiares de los afectados, se une que el juego ha sido el motivo de rupturas familiares que "en fechas como estas afectan más psicológicamente a los jugadores en activo o a los que se encuentran en proceso de abandono".

Conscientes de esta realidad, durante estos días en las sedes granadinas que tratan a los afectados por el juego se intensifican las terapias de refuerzo y mantenimiento de la abstinencia. Una tarea que no se presenta fácil para los responsables de estos tratamientos porque, como explican, hay demasiados cabos sueltos en la actual y "obsoleta" Ley de Juego de la Junta de Andalucía que hacen fácil volver a caer en esta afición patológica. Es por esto por lo que el presidente de Fajer insiste en una reforma legal que incluya medidas específicas, por ejemplo, en materia de prohibición de acceso de los menores de 18 años al juego de azar o que se estipule el que se retiren las máquinas recreativas de los locales de hostelería y sólo se instalen en locales con control de acceso, entre otros aspectos.

A pesar de todo, aunque Juan Luis Sánchez subraya que el porcentaje de éxito en las recuperaciones de los jugadores ronda el 95 por ciento tras el tratamiento y el 85 por ciento pasados cuatro años de la terapia; los afectados por juego se volverán a reunir el 22 de diciembre para celebrar, como todos los años, su comida de Navidad y demostrar que han aprendido divertirse sin haber jugado ni un céntimo de loteria.

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