Las autoridades paquistaníes culpan a los talibanes del ataque contra un hotel de lujo

  • Entre los 18 fallecidos en el atentado suicida con coche-bomba contra el edificio de Peshawar figuran dos empleados de la ONU

Las autoridades de Pakistán continúan investigando el ataque suicida del martes contra un lujoso hotel de la ciudad de Peshawar (noroeste), que causó la muerte de al menos 18 personas, entre ellas dos funcionarios extranjeros de la ONU.

Las autoridades paquistaníes atribuyen el ataque a la insurgencia talibán, aunque el ministro de Información de la Provincia de la Frontera Noroeste (NWFP), Mian Iftikhar, garantizó que el Gobierno continuará combatiendo a los insurgentes pese a los atentados.

Según el canal televisivo Express, Ifthikar cifró en 18 los muertos y en 50 los heridos, aunque una fuente policial consultada elevó el número de fallecidos a 20 y dijo que entre ellos se encontraban varios ciudadanos de origen extranjero.

Otras fuentes oficiales sólo han podido confirmar por el momento la muerte de dos: el trabajador voluntario serbio Aleksandar Vorkapic, del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), y la funcionaria filipina de Unicef Perseveranda So.

Otros fallecidos son un capitán de una aerolínea y varios trabajadores del hotel -entre ellos el gerente-, según los medios del país, que también recogieron la posibilidad apuntada por los servicios de rescate de que haya cadáveres entre los escombros.

De acuerdo con la fuente policial, los terroristas llegaron al hotel de cinco estrellas Pearl Continental a bordo de dos vehículos y equipados con armas automáticas, que usaron para abatir a los guardas de seguridad antes de avanzar hacia el aparcamiento del hotel.

Allí, uno de los atacantes hizo detonar un mini-camión cargado con 500 kilogramos de explosivos, una acción que fue escuchada a kilómetros de distancia, destruyó gran parte del hotel y decenas de vehículos, y causó desperfectos a numerosos locales.

Express difundió posteriormente un vídeo en el que se aprecia cómo los terroristas consiguen zafarse con facilidad de un guarda de seguridad y de las barreras antes de internarse en el aparcamiento y desencadenar la explosión.

Entre los heridos por la explosión, que dejó un gran cráter de cinco metros, hay otros cuatro funcionarios de la ONU, varios ciudadanos del Reino Unido y también un alemán, un somalí y un malgache, de acuerdo con distintas fuentes.

Tanto la Embajada española en Pakistán como fuentes del establecimiento y de los hospitales de la ciudad dijeron no tener constancia de que hubiera ciudadanos españoles entre los huéspedes del hotel.

Las autoridades han arrestado por el momento a dos sospechosos, pero no ha trascendido la implicación de los mismos.

El ataque contra el hotel es el último de una serie de atentados registrados en las últimas semanas en Peshawar, que han tenido como objetivo unos cines, un cíber café, un mercado y las propias fuerzas de seguridad.

Mientras tanto, el Ejército paquistaní confirmó ayer la apertura de un nuevo frente en el noroeste del país, próximo a las zonas tribales consideradas feudos de los talibanes, y que siguen combatiendo contra los islamistas en tres distritos situados más al norte.

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