¿Depredadores del lince?

  • Denuncian por presunto plagio a los productores de la cinta ganadora del Goya de animación pese a que el felino está inspirado en una campaña de publicidad anterior

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¿Depredadores en la Doñana de ficción de El lince perdido? Es la opinión de los responsables de la empresa granadina Kandor Graphics, quienes ven en el "caramelo" del Goya recientemente ganado y la presencia como productor de Antonio Banderas el motivo de la demanda por presunto plagio interpuesta por el dibujante de animación Miguel Romero Mejías.

El autor denuncia que los personajes de la película de Manuel Sicilia y Raúl García -el dibujante que más ha escalado en la factoría Disney- son calcados a los de su proyecto Aventura en Doñana. Y aunque destaca el 'parecido razonable' entre los linces protagonistas de ambos proyectos, lo cierto es que el gato de Kandor Graphics es bastante anterior al de Romero Mejías, personaje que inscribió en el Registro de Propiedad Intelectual en 2004. El lince de Kandor es ya un viejo amigo de los españoles, "ya que es básicamente el mismo que la empresa granadina diseñó para la campaña de batidos Puleva de finales de la década de los noventa", explica el abogado de la empresa granadina, Alberto Rodríguez. Por su parte, la denuncia elaborada por los abogados de Romero Mejías se detiene en que ambos linces se asemejan en el color del pelaje, tamaño, complexión, rostro y pelos en la cabeza, característica que no tienen en la naturaleza. Romero Mejías reclama a los responsables de la cinta -Kandor Graphics, Green Moon, Perro Verde Fims, Kandor Moon y Aurum Producciones- una indemnización por daños morales de 300.000 euros y el 50 por ciento de los beneficios de la película, que de momento ascienden a más de dos millones de euros.

Pablo González Arroyo, uno de los responsables de Aventuras en Doñana afirma que es un proyecto que surgió en el año 2000 "y que fue presentado en 2002 a la Junta de Andalucía para la obtención de una subvención, que fue concedida y aprobada en 2004 para el desarrollo de la película".

Uno de los principales argumentos de la demanda reproduce la solicitud de inscripción de El lince perdido en el Registro de la Propiedad Intelectual, documento en el que Raúl García y Manuel Sicilia aparecen como "autores de la obra" con dibujos "que no son de los autores y se excluyen". El abogado de Kandor aduce que "el registro intelectual no es constitutivo de derecho, que no estén inscritos no significa que no sean nuestros". "Además", continúa, "la titularidad de esos personajes es de la Junta de Andalucía, que es de donde nace el encargo". El proyecto 'demandante' trata sobre unos animales que viven en Doñana y que, cansados de que la gente los grabe, se convierten ellos mismos en protagonistas de una película, "algo que nada tiene que ver con nuestro argumento", insiste Alberto Rodríguez.

Uno de los personajes acusado de plagio es Noé, un anciano que en El lince perdido rescata animales igual que su bíblico homónimo, mientras que el Noé de Aventuras en Doñana es el vigía de una torre. Eso sí, ambos coinciden en en poseer el don de hablar con los animales. "A pesar de las similitudes que ellos señalan hay millones de diferencias. Todas las coincidencias son generalidades".

Con todo, Pablo González Arroyo -paparazzi de profesión- insiste en está convencido de la inocencia del mecenas del proyecto, Antonio Banderas, y que ha rechazado propuestas de algún programa 'rosa' para hablar sobre el supuesto plagio. "Se ha tratado de enmascarar las identidades gráficas entre los personajes y las personalidades y roles, pero sin llegar a conseguirlo", insisten en la demanda. Por su parte, el abogado de Kandor insiste en la 'coincidencia' del "revuelo mediático" con el estreno de la película y el Goya a la mejor cinta de animación "cuando era un proyecto bien conocido en los foros desde hace bastante tiempo".

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