Tom Waits, el genio ronco capaz de hipnotizar a todo un país

  • El Kursaal de San Sebastián fue testigo del primer concierto en España del músico

Unos cuantos privilegiados se fueron anoche más felices que nunca a la cama. En su primera visita en concierto a España, Tom Waits regaló una noche única en el Kursaal de San Sebastián a los 1.800 fans que quisieron saborear hasta el último instante de una antológica actuación que ya ha pasado a la historia musical española y para la que a nadie parecía importarle el astronómico precio de la entrada (de 100 a 125 euros las oficiales, las otras, sería imposible de calcular).

El singular cantante, compositor de los bajos fondos, abrió además con su concierto en San Sebastián la gira europea de Glitter and Doom, que le llevará a Barcelona los días 14 y 15 y después a Milán, Praga, París, Edimburgo y Dublín.

En su actuación sonó Way down in the hole, además de Lucinda, que fue la elegida para abrir un concierto donde no faltaron algunos clásicos de sus álbumes Rain dogs, Bone machine, Mule variations y Real Gone, considerados por muchos como los mejores del genio californiano.

Hace ya varios años que Waits atraviesa una segunda juventud, sobre todo después del lanzamiento de Real Gone (2004), su último disco de estudio, o el triple CD de rarezas Orphans (2006), con el que ha vuelto a estar en la boca de todos. Él, que parece plantar cara al paso de los años, regaló una noche de música inolvidable. Fueron himnos para borrachos impregnados de música popular americana y de blues, dos estilos por los que sigue caminando el cantante de voz áspera que tantos palos ha tocado, siempre de una forma personalísima y cada vez más experimental.

Si en la última década Waits ha huido prácticamente del directo y sólo se ha prodigado por aforos reducidos, para Glitter and Doom ha elegido teatros y auditorios, todo un privilegio para las casi 1.800 personas que le vieron en San Sebastián y las 6.200 que lo harán después en Barcelona.

En la gira, que comenzó el pasado 17 de junio en Phoenix, Waits va acompañado por sus músicos habituales: el bajista Larry Taylor, la guitarra de Omar Torrez, Patrick Warren a los teclados y Casey Waits en la percusión. De ellos ha llegado a afirmar que "tocan con la precisión de un coche de carreras" y que todos ellos son "verdaderos prestidigitadores", ya que hace canciones con ellos que nunca se atrevería a tocar sin su presencia. "Multi-instrumentistas que incluso bailan la polka como hombres de verdad", ha comentado en varias ocasiones.

Si lo de anoche fue un triunfo por goleada, Barcelona espera ya ansiosa el doblete de Tom Waits.

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