La generación de los treinta... y muchos

  • Guillermo Toledo, Tristán Ulloa y Blanca Romero protagonizan la película 'After'

Blanca Romero, Guillermo Toledo y Tristán Ulloa se van de After bajo la dirección de Alberto Rodríguez, el cineasta que tras plasmar en 7 vírgenes a la adolescencia del extrarradio, desvela en una noche de sexo y drogas la frustración subyacente en una generación educada en el éxito profesional.

Esa nueva generación, la de los treinta y muchos, "también está a punto de hacer algo, también tiene que tomar la decisión de crecer", según Rodríguez, y, con unos años de más encima, experimentará las nuevas sensaciones que les produce ese After.

La cinta, que se estrena este fin de semana en España tras su paso por el Festival de Roma, fue presentada ayer en Madrid por el director y los tres actores, que compartieron la "resaca" que les ha dejado un proyecto que es, según su director, "una historia de tres soledades" que les ha producido "un gran desgaste emocional", en palabras de Toledo. "Interpretar esas cosas que te llevan carcomiendo por dentro durante años es muy duro", expresó el actor de El otro lado de la cama. "Ese presunto objetivo irrechazable del éxito profesional, pero me hace ver a mucha gente a mi alrededor que, teniéndolo todo, no son felices".

Él es una de las tres piezas que componen este puzzle de la frustración: interpreta a Julio, "un hombre que no puede expresar sus sentimientos y que confunde la pornografía con el amor", resumió Rodríguez. Profesionalmente es un triunfador: es el encargado de despedir a los trabajadores menos rentables de las empresas.

El éxito en forma de coche, chalet, mujer, hijo y perro también marca la apariencia de Manuel, que, bajo los rasgos de Tristán Ulloa, "es un tipo que está viviendo una vida impostada, con el piloto automático, y su hijo de cuatro años se da cuenta", añadió.

Finalmente, Blanca Romero debuta en la gran pantalla tras el éxito de su papel en la serie Física o Química -para cuyos fans la película ofrece una escena de sexo con su alumno en la pequeña pantalla, Maxi Iglesias- interpretando a Ana. "Es una chica entre dos sentimientos: el de ser libre, independiente y presuntamente moderna, y el de seguir esperando al príncipe azul", según el director.

Así, After rezuma la amargura de ese momento vital en el que lo que antes suponía transgredir y experimentar ahora se enmarca en el terreno de lo patético. Las drogas ya no desatan entusiasmo y diversión, sino agresividad, arrepentimiento e impotencia. "Cumplir años no sé si significa hacerte adulto", sintetizó Toledo.

"Hay mucha gente que está viviendo el sueño de otras personas y no el suyo propio", reconoció Ulloa que, licenciado en Económicas, recordó cómo tuvo que arriesgar en un momento de su vida y optar por una profesión menos estable como la de actor. "Vida no hay más que una. Así que si vas a estar en paro, será mejor que sea en el paro de una profesión que te guste", bromeó.

La complicidad entre actores y director acaba dando homogeneidad a After, que se nutre, hasta cierto punto, de las vivencias de los cuatro.

"Todos hemos estado en un bar de noche. Las drogas y el sexo son una mera excusa para llevar al límite a los personajes", aseguró también el director de El traje. Sin embargo, para Ulloa fue importante que los cuatro tuvieran, aproximadamente, la misma edad. "Nos dimos cuenta de que teníamos un imaginario literario, musical o cinematográfico muy similar", explicó el actor de Lucía y el sexo.

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