Un paso más hacia la oficina sin papel

  • La firma granadina Facthor Innovación comercializa en exclusiva en España un dispositivo de lectura electrónico

Llevar en el bolsillo la edición completa de El Quijote, poder escoger entre cualquiera de las obras de Gabriel García Márquez mientras se espera en la cola del supermercado o transportar todos los documentos de trabajo bien archivados -y sin que ello suponga cargar la espalda con grandes pesos- ya está al alcance de todos gracias a la empresa granadina Facthor Innovación y a su producto estrella: el dispositivo de lectura electrónico Papyre 6.1, que desde principios de esta semana comercializa en exclusiva para toda España.

"Hemos sido los responsables de introducir el mercado de los lectores de documentos electrónicos en España. Llevábamos dos años trabajando en ello, aunque desde 2003 -fecha en la que Facthor Innovación comenzó su actividad como empresa de gestión documental- ya teníamos la idea. El problema es que por entonces todavía no existía la tecnología adecuada", explica uno de los portavoces de la empresa granadina, Francisco Arévalo.

Y es que la principal baza con la que cuenta el Papyre es que ofrece una calidad de lectura prácticamente igual a la de un libro de papel. La pantalla del dispositivo no desprende ninguna luz y la tecnología actual de tinta electrónica E-Ink permite una lectura ágil y placentera, muy distinta a la que ofrecen las pantallas de los ordenadores o de las PDA.

El dispositivo, que ya se puede comprar por vía telefónica o a través de la tienda online www.granmata.es, ha encontrado un mercado ávido de este tipo de herramientas. "Sí que hay demanda para nuestro producto. Y de lo que más se sorprende la gente es de que un dispositivo como el nuestro venga de Granada y no de Estados Unidos o de Japón", explican desde la empresa, orgullosos de haber "roto barreras".

De lo que se trata, según Facthor Innovación, es de que, "donde haya un papel, haya un Papyre", dando así un paso más hacia la oficina sin papel que siempre han defendido desde la empresa. Porque, ¿cuánto puede derrocharse de forma innecesaria en cualquier oficina? "Esta es nuestra particular manera de luchar contra el cambio climático", señala Arévalo.

Eso sí, desde la empresa granadina quieren dejar claro que ni mucho menos su dispositivo pretende acabar con los libros tradicionales. "Eso sería una pena. Simplemente ofrecemos otro tipo de servicios, que además pueden evitar daños innecesarios en los libros impresos", indican. "El Papyre permitirá acceder a libros que, por su antigüedad, no pueden ser leídos en su edición impresa. Y también permitirá transportar una gran cantidad de ejemplares en un solo dispositivo".

Por el momento, según constatan desde Facthor Innovación, ya han recibido ofertas de varias empresas editoriales para comercializar junto al Papyre las ediciones electrónicas de sus libros.

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