'El último guión' retrata la época negra de Luis Buñuel en Nueva York

  • Javier Espada y Gaizka Urresti hilan las peripecias en el exilio del cineasta aragonés, del que el próximo julio se cumplirá el 25º aniversario de su muerte

El rodaje de El último guión. Buñuel en la memoria llegó ayer a su fin en Nueva York, donde se filmaron las últimas escenas de un filme que repasa la vida del cineasta español Luis Buñuel y recuerda su paso por tierras estadounidenses.

Tras filmar en México y Los Ángeles en las últimas semanas, los directores Javier Espada y Gaizka Urresti dieron por finalizado el proceso de grabación del documental que honrará la memoria del realizador de Viridiana (1961) y Belle de Jour (1967) con una sesión de rodaje en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), donde trabajó a su llegada a EEUU.

Acompañado por uno de los hijos del célebre aragonés, Juan Luis, quien narra sus recuerdos en este filme junto al que fuera guionista y amigo de su padre, Jean Claude Carrière, el equipo de la película siguió desde el pasado sábado la sombra de Buñuel en la Gran Manzana, donde inició su exilio en 1938.

"Recuerdo la imagen de los edificios del bajo Manhattan que vimos desde el barco cuando llegábamos a Nueva York", explicó en una entrevista el hijo del director, quien rememoró la vida como "republicanos refugiados" que experimentó la familia Buñuel en la ciudad de los rascacielos. Desde el barco en el que el equipo de la película captó ese recuerdo rodeando la isla de Manhattan, Juan Luis Buñuel reconoció que, al ser un niño, no fue consciente del drama del exilio que vivió su familia, pero que con el paso del tiempo se dio cuenta de "la época dura" que pasaron.

"Yo era un niño feliz porque iba a la escuela y tenía amigos, pero lo cierto es que tuvimos que vivir en un apartamento pequeño de una sola habitación, en el que la cama se metía en la pared", recordó Juan Luis, quien ha presenciado el rodaje de la cinta tanto en España, Francia, México, como ahora en EEUU. "Ésta fue una época negra para Buñuel, en la que no pudo dirigir ni una sola película", aseguró uno de los directores de la cinta, Gaizka Urresti, quien explicó que el cineasta llegó a tierras estadounidenses para trabajar en proyectos de defensa del bando republicano, pero que ante el triunfo de Franco no prosperó en Hollywood. Aún hoy se pueden recorrer los pasos que dio el cineasta, además de en el MoMA, en el que trabajó unos años, en el centenario Hotel Plaza, en cuyo bar solía tomar el aperitivo, o en el barrio del Upper East Side, donde residió auspiciado por el escultor Alexander Calder.

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