Ciencia hoy

Los tesoros del fondo del mar

  • El Centro de Arqueología Subacuática concluye el expediente que permitirá a la Administración andaluza buscar la declaración como Bien de Interés Cultural las más de 50 zonas de yacimientos que existen en la comunidad

La salvaguarda del litoral andaluz tiene en el fondo del mar su asignatura pendiente. Con idea de subsanar esta laguna, el Centro de Arqueología Subacuática de Andalucía (CAS), ubicado en Cádiz, acaba de concluir el expediente técnico que servirá de base para iniciar los trámites y declarar Bien de Interés Cultural las 55 zonas arqueológicas localizadas. Será ahora la Junta de Andalucía la encargada de incoar el procedimiento, y poder así otorgar a los yacimientos submarinos la misma protección que a los terrestres. "Supone además una defensa ante cualquier obra que se pretenda iniciar", aclara Mª Carmen García, responsable del centro.

En este sentido, el sistema de protección en marcha (tanto para el yacimiento como para su entorno) obligará a que trabajos como la ampliación de puertos, los dragados de arena para la regeneración de playas o la instalación de centrales de ciclo combinado cuenten con la autorización previa de la Consejería de Cultura.

"Se trata de la primera vez que se protegen jurídicamente las zonas subacuáticas", puntualiza García. La principal novedad de esta normativa es la categoría de zona de servidumbre arqueológica, "un aspecto que sólo incluye la ley andaluza", matiza la directora del CAS (un centro dependiente del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico). Dentro de esta consideración estarían aquellos espacios delimitados de los que no se tiene conocimiento real, "pero que se presupone la existencia de yacimientos por la documentación encontrada en relación a navíos naufragados, por ejemplo", resume García. Como aparece reflejado en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), en la costa andaluza el equipo de investigación del CAS ha localizado 43 zonas de servidumbre, la mayoría (20) procedentes del fondo marino de la provincia de Málaga, seguida por la de Almería (con 11), Cádiz (6), Huelva (4) y, por último, Granada y Sevilla con una zona respectivamente.

En cuanto a yacimientos propiamente dichos, la provincia de Cádiz concentra el grueso de zonas con un total de 31, seguida de Huelva con siete y Málaga con seis. La proliferación en Cádiz se debe, a juicio de la experta, a varios factores. El hecho de ser la sede del CAS permite un contacto directo con pescadores y buceadores de la zona "y las prospecciones se pueden hacer de forma menos programada", añade. Pero la razón de mayor peso remite a que es la provincia con más tradición en arqueología subacuática. "Recuerdo ver desde hace muchos años a buceadores franceses buscando ánforas", afirma.

Otra de las circunstancias que contribuyen a su protagonismo es la condición de puerto histórico. El Golfo de Cádiz ha sido enclave estratégico para el tránsito marítimo de fenicios y romanos, escenario de batallas navales y eje del comercio con América. Precisamente en este punto, la directora considera necesario buscar una fórmula de protección que evite los expolios. "Muchos de los navíos de América venían cargados de metales preciosos, de interés para los cazatesoros", señala.

Este proyecto de investigación sirve como documento base para la Carta Arqueológica en curso, encaminada a la localización, identificación y evaluación de los yacimientos de aguas andaluzas, valorando el riesgo al que están sometidos. En este marco se vienen realizando desde 1997 prospecciones en el litoral andaluz.

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