El Dragón arranca en Los Cigarrones pese al bando local antibotellón

  • 1.200 personas permanecían ayer en el paraje natural para celebrar la primavera

Ni siquiera la aplicación de la Ley Antibotellón, a la que ha recurrido el Ayuntamiento de Órgiva para desautorizar la concentración hippie de la Fiesta del Dragón, podrá impedir a partir de hoy y hasta el próximo domingo la celebración en el paraje natural de Los Cigarrones de la llegada de la primavera. Fuentes de la Policía Local de Órgiva informaron ayer al mediodía de que unas 1.200 personas se encontraban en la zona donde habían estacionado alrededor de 400 vehículos.

La previsión de los anónimos organizadores es de 20.000 asistentes aunque todo dependerá de si hace acto de presencia la lluvia que, como se demostró el pasado año, restó afluencia de público.

La alcaldesa de Órgiva, la socialista María Ángeles Blanco, admitía ayer la dificultad de aplicar el bando municipal para tratar de impedir la Fiesta del Dragón, que en las últimas ediciones se asemeja más a una rave party -evento musical donde se mezclan sonidos electrónicos- que a un encuentro hippie. El problema al que se enfrentan las autoridades municipales es que no existe solicitud de autorización para organizar el encuentro. Nadie hasta la fecha se ha identificado como organizador; tal sólo existe una web donde se apela al espíritu libertario y se reniega de la ayuda institucional. Eso sí, se solicita la colaboración de los asistentes -mediante la aportación de donativos- para evitar el problema de las basuras que se amontonarán durante días en Los Cigarrones. De hecho, en esta edición los organizadores han habilitado más contenedores y han instalado una zona de servicios que serán insuficientes si se cumplen sus previsiones más optimistas.

Aún así, la alcaldesa ha creído conveniente apelar en su bando municipal a la Ley Antibotellón de octubre de 2006 por ser una actividad de ocio que se desarrolla en un espacio abierto que no cuenta con autorización. Dicha norma incluye sanciones de hasta 60.000 euros para aquellas infracciones muy graves. "Si no se sabe cómo poner freno a este fenómeno en Granada, ¿cómo impedimos que se concentren en un espacio abierto desde semanas antes cientos de personas cuando sólo disponemos de dos agentes?", interroga la alcaldesa, un tanto molesta por la conducta de los organizadores de la fiesta a los que lleva intentando localizar, sin éxito, desde el mes de agosto para tratar de coordinar los servicios y las medidas de seguridad.

Luego está la oposición de algunos agricultores y vecinos de los anejos más cercanos preocupados por las molestias del ruido y por la contaminación que puede sufrir el río Guadalfeo, a escasos metros del asentamiento.

Lo cierto es que no ha sido la primera vez que se ha querido prohibir la fiesta. El anterior gobierno local, entonces presidido por el PP, declaró ilegal la celebración en 2003 después de que un año antes fallecieran dos jóvenes por ingestión de drogas, según reveló la autopsia.

Nunca antes ni después se produjeron incidentes de orden público aunque el principal problema sigue siendo la eliminación de la basura. El pasado año se apilaron durante varios días, según la alcaldesa, 15.000 kilos de basura.

La Ley Estatal de Residuos establece que los productores de residuos urbanos están obligados a proporcionar a las entidades locales información detallada sobre su origen, cantidad y características y que son los municipios los que deben recogerla. En caso de que el municipio no cumpla con su obligación de controlar los residuos, la Consejería de Medio Ambiente tendrá que recogerlos pero la factura tiene que remitirla al Ayuntamiento para que éste pase a cobrar los gastos de recogida a los responsables de los vertidos.

Los organizadores han prescindido de la ayuda institucional en este terreno pero, a través de la web, se comprometen a sufragar los gastos derivados de su recogida. De ahí que ayer un grupo de personas, con petos rosas, solicitara a los asistentes un donativo para costear dicho servicio.

Las distintas administraciones han montado un dispositivo para controlar la seguridad. Por un lado, la Guardia Civil lleva desde hace algunos días estableciendo controles que reforzará en los próximas horas y, por otro lado, la Delegación de Medio Ambiente ha reforzado los retenes para prevenir incendios. Si en esta época del año hay estacionados siete retenes en el anejo de los Tablones, Medio Ambiente ha incrementado la vigilancia con otros dos y ha puesto en alerta a otro par de ellos que sólo se activarán en caso de máxima alerta. También se trasladara a la base de Tablones el helicóptero de Jérez del Marquesado y se desplegarán por la zona 6 agentes ambientales con potestad para sancionar.

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