Fomento reanuda las obras en el tramo de la A-7 donde murieron seis obreros

  • Aunque ya no había paralización judicial, no fue hasta la semana pasada cuando los obreros retomaron su tarea en el lugar del accidente laboral

Los camiones, las grúas y los obreros han vuelto al viaducto de la A-7 en Torrecuevas. Más de dos años han tenido que pasar desde el fatal derrumbe de la cimbra para que se retomaran las obras en lo que durante muchos meses fue poco menos que una zona cero. Si bien hace tiempo que el juez levantó la paralización de las obras en la zona del accidente, no fue hasta la semana pasada cuando las obras se pusieron nuevamente en marcha.

Tras el accidente que el 7 de noviembre de 2005 le costara la vida a seis trabajadores -cinco portugueses y uno español-, el juez que instruye la causa decretó la paralización de las obras, que fue levantada en enero de 2006. En el sector donde ocurrió el derrumbe se estableció que permaneciera precintado hasta que finalizaran las labores de limpieza y desescombro. Sin embargo, las obras continuaron paralizadas en la zona por decisión del Ministerio de Fomento, en virtud de la investigación interna que llevó a cabo.

En junio de 2007 el Gobierno central informó que, una vez conocidos los informes periciales derivados de esas investigaciones, la Dirección General de Carreteras había puesto en marcha el proceso para retomar los trabajos en el viaducto de Torrecuevas, con el objetivo de recuperar el ritmo normal de ejecución. En agosto tuvieron lugar los primeros movimientos en la obra con el acopio de material y comenzó a percibirse la presencia de personal de la empresa adjudicataria -aunque en forma discontinua-, pero es ahora cuando pueden volver a verse las máquinas trabajando en la zona donde tuvo lugar el desplome de la cimbra. Según fuentes de la obra, los trabajos que restan no demandarán demasiado tiempo hasta su finalización, por lo que podría cumplirse el plazo de finalización del tramo de la A-7 La Herradura-Taramay, previsto para 2008.

En cuanto a las causas del accidente laboral, a dos años de ocurrido no hay una conclusión concreta, el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Almuñécar imputó al jefe de Demarcación de Carreteras del Estado en Andalucía Oriental y al ingeniero director del proyecto de ejecución de obras del tramo de la autovía La Herradura-Taramay. Las obras están a cargo de la Unión Temporal de Empresas (UTE) La Herradura, formada por Azvi, Ploder y Obras Subterráneas. Cuando ocurrió el accidente, ésta tenía subcontratada para la ejecución del viaducto a la empresa gallega Estructuras y Montajes Prefabricados, especializada en este tipo de obras, que a su vez subcontrató a la portuguesa Douro Montemuro.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios