CRÍTICA VIDEOJUEGOS

Clancy cogió su fusil

EndWar | Ubisoft Shangai | +16 | 69,95€ | Multiplataforma

Legítimo heredero de Robert Ludlum, el bestseller Tom Clancy, autor de innumerables novelas sobre espionaje y terrorismo sólo equiparable a Ken Follett y algún otro enemigo de la preservación forestal, tiene una estrecha relación con el universo del videojuego. HAWX y Rainbow Six Vegasson dos ejemplos gloriosos de esta simbiosis que cada año arroja un producto cuando menos apreciable, y de su mano nos viene ahora este EndWar, cuyo ambiguo título (traducible tanto a La guerra del fin como a El fin de la guerra), especula con los complejos mimbres que podrían dar lugar a una Tercera Guerra Mundial en un futuro próximo.

Concretamente la descripción de los hechos tiene lugar con el estilo cronológico tan caro a Clancy, en una progresión de acontecimientos desde el año 2011 hasta el 2020, donde comienzan nuestras gestas. En ese lapso de tiempo, una coalición armamentística entre EEUU y Europa ha dado lugar al fin de cualquier hostilidad en el mundo. Sin embargo, la crisis energética de la potencia yanqui es aprovechada por Rusia, que harta de verse humillada ante la superioridad los dos gigantes unidos, decide emplear sus recursos en la producción de un arsenal nuclear mucho más actualizado. Años después, una guerra en Irán y Arabia Saudí separará la coalición entre EEUU y Europa, sentando las bases de una enemistad a tres bandas, que estallará cuando durante el lanzamiento de una estación espacial estadounidense de tipo militar, tenga lugar un atentado terrorista que enfrente definitivamente a las grandes potencias en la Tercera Guerra Mundial.

Sin embargo, esta enciclopédica introducción a nuestro lugar en el mundo, concretamente a los mandos de un pelotón con misiones destacadas, no será el único aliciente del nuevo Clancy. Así, podremos tomar la opción de cada una de las facciones enfrentadas, un modo de juego que adquiere especial relevancia en el multijugador, y con el que en última instancia podremos disfrutar del particular universo histórico de la contienda, identificando las distintas tecnologías de cada potencia en función del desarrollo independiente que éstas han tenido. La gran novedad, a pesar de todo, se encuentra en la posibilidad de dar órdenes a través de la propia voz, con fórmulas esquemáticas basadas en la relación qué, quién y dónde, que convierten EndWar en una experiencia diversa que se desprende de los mandos analógicos, a pesar de que también exista la opción de utilizar una forma de juego más tradicional. Todo un hallazgo, en definitiva, que rompe con el concepto tradicional de orden en el videojuego a la vez que, paradójicamente, nos acerca a la forma más tradicional del comportamiento humano.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios