Modernidad y tradición para unos premios de prestigio

  • Granada reconoce con sus galardones a trece personalidades, negocios y profesionales que destacan como auténticos motores de la industria turística

En su primera acepción, la Real Academia de la Lengua Española define la palabra 'prestigio' como la pública estima de alguien o de algo, fruto de su mérito. Y mérito no faltaba entre los premiados de la decimonovena edición de los premios Prestigio Turístico de Granada, en los que una ciudad cuya reputación turística rompe fronteras rindió homenaje a quienes lo hacen posible. Fundiendo tradición -sin la que Granada no sería la que es- y modernidad -esencial para asegurar el futuro del sector más allá de la nostalgia-, los premios que otorga anualmente el Ayuntamiento de Granada reconocieron a trece negocios, profesionales, instituciones y espacios sin los que el turismo no sería la industria que es, ni el sostén en el que descansa la economía granadina.

Esta vez, además, los premios podían presumir de un galardón internacional con mucho tirón. Michelle Obama, que en el verano de 2011 revolucionó Granada y exportó sus encantos a Estados Unidos, recibió el Premio Prestigio Turístico Internacional, en 'compensación' por una visita que causó un impacto mediático impagable, una campaña de publicidad que vinculó durante unos días, como ya hizo Bill Clinton, a la ciudad de la Alhambra con la Casa Blanca.

El acto se celebró en el Palacio de los Córdova y contó con la actuación de la banda Ool Ya Koo

La ex primera dama estadounidense no se dejó caer por el Palacio de los Córdova, pero la platea no tuvo tiempo de echarla de menos. Con una de tradición y otra de vanguardia, el Ayuntamiento de Granada fue entregando sus galardones, con los que reconocieron a todos los componentes de la cadena turística.

El propietario del Hotel Reina Cristina, Federico Jiménez, fue el primero en subir al escenario para recoger el premio al "rincón granadino por excelencia", ya que el suyo es un establecimiento emblemático, vinculado además a la figura de García Lorca. El Teatro Alhambra, con sus 25 años de trayectoria como referente cultural, recibió el premio al espectáculo turístico; mientras que Autocares Tocina, líder en el sector, se llevó a casa el galardón al transporte turístico.

La oferta de restaurantes de la capital es amplia, muy amplia, pero entre todos ellos brilló ayer con luz propia el restaurante Sibarius, un establecimiento "contemporáneo y cosmopolita" que ofrece toda una experiencia gastronómica. Sin salir del terreno de la restauración, el Ayuntamiento premió a Casa Pasteles, una cafetería fundada en 1928 que se ha convertido en todo un reclamo turístico, además de un referente pastelero.

El Palacio de Congresos, que cumple su 25 aniversario, también fue reconocida como un auténtico motor del turismo de congresos; mientras que el Mundial de Sierra Nevada 2017 y el concierto de despedida de 091 fueron premiados como eventos turísticos capaces de traspasar fronteras.

En el evento hubo tres nombres propios que resonaron con fuerza: Enrique Lanz, fundador de Títeres Etcétera, recibió el premio Prestigio Turístico Nacional; Antonio Arquelladas, un ejemplo de "buen hacer", se llevó a casa el galardón profesional del turismo; y Jospe Pons, recibió el galardón de honor por su dedicación y dilatada carrera en la dirección musical.

En el acto, en el que además se reconoció a Cervezas Alhambra por su destacada implicación en la promoción de la ciudad, también hubo tiempo para la música, con un concierto a cargo de la banda granadina de jazz y swing Ool Ya Koo.

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