José Antonio Griñán. Presidente de la Junta de Andalucía

"Con esta crisis es mucho más difícil gobernar"

  • "En Andalucía no debería haber más de 20 0 25 cooperativas agroalimentarias y el líder debería facturar 3.000 millones", apunta Griñán

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-¿Se subió a un caballo salvaje cuando aceptó ser presidente de la Junta?

-No. Me encuentro cómodo. Tengo un gobierno que tiene la fuerza política de tener de consejera de la Presidencia y consejero de la Gobernación a dos de los cinco vicesecretarios generales que tenido el PSOE andaluz. Tengo a una persona que ha sido secretario general de la provincia de Granada y tengo gente muy importante en la historia política de Andalucía: Luciano Alonso, Paulino Plata. Es un gobierno serio, que trabaja muy bien.

-¿Cómo ha vivido la crisis en este año y medio de Presidencia?

-Eso no lo controla uno. Siempre cuento la anécdota de McMillan cuando le preguntaron qué era lo peor que había vivido en política y dijo: "Los acontecimientos". Los acontecimientos es lo que peor se vive en política. Me ha tocado la crisis más grave de los últimos 80 años. Y ante una crisis global financiera como esta, que tiene una repercusión enorme en el empleo y en la vida de las personas, pues es mucho más difícil gobernar.

-¿Se han bloqueado las fuentes de financiación?

-Vivimos momentos dramáticos por el funcionamiento del dinero en la economía. No hay dinero para descontar en las empresas, no hay dinero para prestar, no hay dinero para avalar, no hay condiciones de liquidez suficientes, el dinero además está especulando también en los mercados financieros de deuda soberana. Hay un problema financiero que no está resuelto.

-¿Cómo se trabaja entonces desde una comunidad autónoma?

-Haciendo las cosas que uno debe hacer, contando con que también las hagan los que tienen que hacer otras cosas en otros ámbitos. El crédito y la guerra de divisas no me incumben a mí, porque no tengo competencias, pero sí las tengo para mejorar la competitividad de la economía andaluza y a eso me dedico desde el primer día. Ganaremos competitividad, con educación, con conocimiento, y ahora con reforma de las políticas activas de empleo.

-¿Se podrá mantener el Estado del bienestar?

-Frente a la voluntad del Partido Popular de adelgazar el Estado de bienestar, y de privatizarlo, que es claro y evidente, creo que no hay que oponer la resistencia numantina para dejarlo tal y como está. Hay que reformarlo; como mantengamos el sistema de bienestar como se hizo en 1945-50, estaremos confundiéndonos. Hice el Pacto de Toledo. Creo que en las reformas que consolidan el modelo.

-¿No estamos demasiado acostumbrados a las subvenciones? Y a partir de 2014 habrá unos 1.500 millones menos todos los años.

-Eso no son subvenciones, eso son inversiones.

-También hay un fuerte descenso de inversión en los presupuestos públicos. ¿No es el momento de la iniciativa privada en Andalucía?

-Mi discurso ha sido siempre ese. Yo he dicho siempre que Andalucía ha progresado más cuanto más libres han sido los mercados. Frente a la teoría de la incubadora, yo siempre dije: a Andalucía le convienen amplios espacios de libertad comercial. En segundo lugar, dije: vamos a ayudar solamente a los que se ayudan. Y creo que he sido yo el que ha convertido subvenciones en créditos, avales o activos financieros. ¿Por qué? Porque una subvención te acomoda a ella. Cuando a una empresa para llegar al umbral de rentabilidad le tienes que estar dando permanentemente una subvención, esa empresa nunca llega a tener rentabilidad.

-Ha pasado con las renovables.

-Para las energías renovables no puede haber subvenciones indefinidas. Y tercero, yo siempre he dicho que tenemos hoy día una población activa poco formada, y que por lo tanto había que reformar el mercado de trabajo y fundamentalmente las políticas activas. Es lo que estamos haciendo.

-Eso no se hace de un día para otro.

-La consecuencia que tiene todo esto es que quizás la salida de la crisis va a ser menos eufórica, pero más duradera. Es decir, a lo mejor no es tan rápida, porque ya con la construcción, que es la que lo hace más rápido, no vamos a salir de la crisis. A mí me gustaría muchísimo más hacer cosas más bonitas y dar dinero a todo el mundo, pero es objetivamente malo. No era posible que las políticas activas siguieran como estaban.

-Eso es un fracaso colectivo.

-Es un fracaso colectivo. Me fui a ver a Zapatero en el mes de agosto y vine diciendo que había que reformar las políticas activas. Ahora ya nos reunimos en el Consejo Territorial [los barones del PSOE], decimos que vamos a reformar las políticas activas y no nos acordamos de que fue Andalucía la que lo pidió. ¿Dónde gastamos el dinero de las políticas activas? Fundamentalmente, más del 60% o 70%, en convenios con corporaciones locales, escuelas taller, casas de oficio y subvenciones a la contratación.

-Mucha construcción.

-Era para formar a trabajadores de la construcción. Casi todas. Las subvenciones a la contratación son inútiles, salvo para personas con discapacidad. Y estamos gastando una barbaridad de dinero. A partir de ahí ¿qué planteé yo?, hacer que estructuralmente cambie.

-¿Por eso ha quitado el Proteja?

-Por eso mismo, porque el Proteja eran unos contratos que en aquel momento eran importantísimos, porque se estaba cayendo toda la construcción. Pero cuando terminan, siguen siendo personas formadas en la construcción que no van a tener empleo en la construcción. Eso lo hemos cambiado hacia el Proyecta.

-¿Qué pretende?

-Que todo el dinero se inverta en intermediación. El mercado de trabajo son dos patas. Unas personas que ofrecen su fuerza de trabajo para ganar dinero y otras personas que demandan la fuerza de trabajo para ganar dinero. ¿Qué tiene que hacer el sector público? Intermediar. Esa es la política activa. Y para eso a cada persona hay que hacerle un proyecto profesional. Un empresario contrata para ganar dinero, y el trabajador ofrece su trabajo para ganar dinero también. Tenemos que hacer que lo que ofrece y demanda cada uno, coincida.

-Pero la capacidad de aprendizaje de mucha gente es limitada.

-Los que ofrecen su fuerza de trabajo, si se inscriben simplemente como demandantes, como algo pasivo, no van a encontrar empleo. Lo son en la medida en que digan: ésta es mi oferta de empleo. Primero, itinerario personalizado. Si no es lo que quiere el mercado, hacemos una recualificación de su oferta, porque lo que ofrece no vale.

-¿Cómo le van a formar?

-Primero para trabajador por cuenta ajena, pero también para emprendedores. Vamos a hacer dos tipos de formación según las aptitudes personales de cada uno.

-¿Habrá prácticas en empresas?

-Ahí está, vamos a ver con prácticas en empresas. Además de en cualificación, hay que ganar también en movilidad geográfica. Una buena política de alquiler es una reforma del mercado de trabajo fantástica. Porque una persona que está pagando una hipoteca, no se mueve de donde está.

-Funcionará antes de las autonómicas, que es su examen.

-Yo no me examino. Se examinan las políticas que hagamos, que estarán ya en marcha. Creo que a partir del 1 de enero esto está funcionando. Eso es lo que vimos el otro día en Ferraz.

-Y en total para formación, ¿cuánto se gasta?

-En políticas activas puede haber 8.000 millones de euros al año en el conjunto del Estado. Y en Andalucía serán unos tres mil y pico millones. Pero el problema no es lo que estamos gastando, sino medir su eficacia.

-¿Se ha tirado el dinero hasta ahora?

-Lo que creo es que ahora mismo lo que hace falta es recualificar a la gente. Si nos dedicamos a formar a gente para la construcción, pues estamos formando parados. O si me dedico a decir que no hay que hacer nada a las pensiones, pues llegará un momento que no se puedan pagar. O digo que a la sanidad no hay que hacer nada, pues habrá que hacerlo. Sobre todo, la orientación del sistema sanitario tiene que cambiar.

-¿Tenemos poca cultura empresarial?

-No en todos los casos. Las vocaciones empresariales se producen fundamentalmente en los sitios más insospechados. Entre los jóvenes hay más capacidad empresarial. En Andalucía, históricamente, ha habido una cultura muy de funcionario; ha mandado la cultura de la subvención, de empresario a la espera de subvenciones, y poco a poco se ha cambiado radicalmente. Hoy el sector más potente de nuestra agricultura es el menos subvencionado. Las empresas más potentes son las que no tienen ninguna ayuda ni subvención.

-Se habla mucho de fusiones de cajas, pero no de fusiones de cooperativas agroalimentarias, que serían muy necesarias.

-Pero hay ayudas al asociacionismo. La inmensa mayoría de los agricultores no quieren subvenciones, quieren precios justos, y los precios justos se obtienen cuando no hay un monopolio de compras. Y cuando hay un cierto monopsonio, de tres o cuatro distribuidores que compran, tiene que haber una unión mayor de las empresas.

-¿Y cómo convencemos a los cooperativistas?

-Poco a poco se está haciendo. También hay que convencer a los tribunales de defensa de la competencia de que el precio agrario es como el salario que reciben los trabajadores. Y de la misma manera que los trabajadores se sindican y negocian un convenio colectivo, los agricultores se tienen que sindicar y negociar precios agrarios. Y eso no va contra la competencia, eso es la garantía de subsistencia de muchas empresas.

-Hay expertos que dicen que habría que pasar de las 600 cooperativas agroalimentarias, a diez.

--No digo diez, pero quizá 20 o 25.

-Y que la líder facturara 3.000 millones, en vez de 300.

-Sin duda, es así. La política que está haciendo la Junta ha sido de apoyar el asociacionismo.

-Su consejera se espantó cuando vio el primer documento que el Ministerio de Agricultura había hecho sobre la reforma de la PAC.

-Mi consejera es que es muy expansiva, como usted sabe. Adora el sector agrario y es muy reivindicativa. Hay que trabajar ordenadamente, ella lo hace, y entenderse. En el cambio de Gobierno, hemos cogido la cartera más importante para Andalucía. Ahora Rosa Aguilar es la ministra de Agricultura y conoce muy bien Andalucía. Yo creo que la PAC no va a tener mayores problemas. España, no Andalucía, va a perder mucho dinero de fondos estructurales. Y cuando se pierde dinero de fondos estructurales no se puede pasar a ser contribuyente neto con una magnitud que no da nuestra economía, y por tanto yo le aseguro que al final, la política agraria va a pervivir.

-El futuro de una empresa privada, SOS, interesa en Andalucía.

-Hay mucha gente de Andalucía que quiere entrar, y ser parte de la solución. Yo lo que pido es que no compitan entre ellos. Que se miren y que se entiendan, porque si no, a lo mejor Portugal tiene más oportunidades.

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