España - china

Entre el ocio y el negocio

  • La Cartuja disfrutará de un ambiente festivo para recibir a la campeona de Europa, que se tomará muy en serio el ensayo ante China al ser el previo a la defensa del título.

Hace poco menos de diez años, José Antonio Camacho estallaba de pura impotencia en el Lejano Oriente porque el arbitraje de un egipcio, Al-Ghandour, tuvo mucho que ver en la enésima frustración de la selección española. Corea del Sur nos echaba del Mundial en los penaltis. Hoy, una década después, España vuelve a enfrentarse con una selección del sol naciente y Camacho vuelve a sentarse en un banquillo, pero ahí acaban las similitudes: esta vez el racial entrenador murciano no dirige las riendas de La Roja, sino que es el seleccionador de China. Esta vez España no busca un sueño que se le resiste, como ocurrió en Corea, sino que ostenta los títulos mundial y continental y es el referente del planeta fútbol. Esta vez no es un partido a vida o muerte, sino que es un ensayo.

Pero no es un ensayo más, vaya que no. Bajo el ambiente festivo que va a reinar en las gradas de La Cartuja, con ese jugador número doce exhibiendo su inmarcesible fidelidad, se va a librar el único ensayo que la campeona de Europa va a realizar con los 23 actores que embarcarán rumbo a Polonia. Ante Serbia y Corea del Sur faltaron los siete jugadores del Barcelona (Víctor Valdés, Piqué, Sergio Busquets, Xavi, Iniesta y Pedro) y los dos del Athletic Club (Javi Martínez y Fernando Llorente), que no son pocos: 9 de 23, algo menos de la mitad. Ni tampoco secundarios, pues varios de ellos componen la columna vertebral del equipo.

La planificación de la temporada, con la final de Copa descolgada en el calendario, llevó a este contratiempo difícil de justificar. Por eso, Vicente del Bosque se va a tomar este partido como lo más parecido a un partido oficial. Y tratará de que los jugadores se lo tomen así también.

Las miradas se centran sobre todo en la punta de la lanza, en ese vacío que deja el mejor goleador en la historia de la selección absoluta, David Villa. El Guaje viajará a Polonia, pero lo hará para comentar en la televisión lo que hagan sus compañeros sobre la hierba. Y entre éstos, hay tres que luchan por convencer a Del Bosque de que son los más indicados para suplir al asturiano: Fernando Torres, Negredo y Fernando Llorente.

El delantero del Chelsea ha atravesado una decepcionante temporada, pero en el último tramo parece haber despertado. En el último amistoso ante los coreanos rindió a buen nivel, y como acumula pocos partidos en sus piernas, igual esgrime su frescura para resolver los ataques en la Eurocopa.

Pero Negredo no está dispuesto a ponérselo fácil. Parece seguir la senda de otros delanteros como Julio Salinas o Morientes, que solían ver puerta con facilidad cuando se enfundaban la camiseta roja. El sevillista suma seis goles en sólo nueve comparecencias. Y Llorente, que fue quien sostuvo un rendimiento más regular durante la temporada, también se reivindicará en cuanto recupere el tono físico.

Cesc Fábregas está muy mejorado de su dolencia muscular, no para jugar esta noche pero sí para el estreno el 10 de junio ante Italia, según ha avanzado Del Bosque), los otros ocho jugadores del Barcelona y del Athletic podrán tener minutos a lo largo del partido. Aunque parece que ninguno saldrá de inicio.

Todo hace indicar que Del Bosque va a alinear esta noche a un solo ariete, Torres o Negredo, con los denominados bajitos en ese continuo carrusel tan difícil de contener para las defensas rivales.

Salga quien salga, la afición, que va a poblar en buen número las abiertas gradas cartujanas, va alentar a una de las pocas cosas que hoy mantiene el orgullo español en perfecto estado de revista, su selección de fútbol. Será una noche de ocio. Pero también de negocio: hay que afinar la puesta a punto, que el próximo domingo empieza la defensa de otro gran sueño, el de ser los primeros en encadenar Eurocopa, Mundial y Eurocopa.

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