Fallece a los 73 años el empresario sevillano Jaime Ybarra Llosent

  • Personalidades de la política y la economía andaluza lamentan en bloque la desaparición de Ybarra, miembro de una de las principales dinastías empresariales de la comunidad autónoma

Jaime Ybarra falleció ayer a media mañana en la Clínica Fátima de Sevilla. Empresario andaluz de reconocido prestigio, quinta generación de una saga de pioneros englobados bajo la marca Hijos de Ybarra, autor de un discurso indiscutiblemente ambicioso que animaba a otros emprendedores a trabajar con humildad y creatividad, con audacia y optimismo, Ybarra (Sevilla, 1938) siempre vio claro el camino del crecimiento, bien ideando nuevos productos, bien comprando otras compañías. De su cabeza surgieron algunas de las alianzas estratégicas más estudiadas en escuelas de negocios como la de San Telmo -con Migasa en el 96, por ejemplo, aun a costa de generar fricciones familiares- . Jaime Ybarra, que presidía en la actualidad la Fundación Sevillana Endesa, el Consejo Regional de la eléctrica y también el de Banesto, contó con el cariño no sólo de sus colaboradores y empleados, sino de sus rivales, del empresariado andaluz y español y de dirigentes políticos de toda la horquilla ideológica. Galardonado por la Junta, respetado por la CEA, admirado por sus trabajadores, fue un auténtico guerrero del sector privado.

"Era un hombre sencillo, natural, que creía en el valor de la persona a semejanza de Dios. Por eso él ha respetado tanto y le han respetado tanto. Desbordaba sencillez y humildad", subrayó el director de la Fundación Sevillana Endesa, Jesús García Toledo, que trabajó a su lado durante muchos años.

Jaime Ybarra era el quinto de seis hermanos. Estudió en los jesuitas de Portaceli y cursó perito mercantil antes de iniciarse en la empresa familiar hace medio siglo. Estuvo a cargo, sobre el terreno, de los negocios de la empresa familiar en Argentina, México, Canadá y Estados Unidos. De su estancia en Nueva York guardó un enorme respeto por la cultura laboral anglosajona, que implantó en la compañía.

Se casó con Isabel Loring,con quien tuvo cinco hijos, tres varones y dos mujeres. Isabel Loring era tataranieta de Jorge Loring Oyarzábal y Amalia Heredia Livermore, descendientes de dos de las familias que convirtieron Málaga en un emporio industrial en el siglo XIX. En 1967 fue nombrado consejero director general de Ybarra, y en 1998, vicepresidente y consejero delegado. En 1999 accedió a la Presidencia. Una década después, dejó paso a Rafael Ybarra Gamero-Cívico, la sexta generación.

El presidente de Migasa, Miguel Gallego, destacaba ayer la pionera visión empresarial de Jaime Ybarra. "Era una persona trabajadora y con muy buena formación tecnológica. Él se adelantó a su tiempo porque tenía muy clara la vocación exportadora de la empresa".

Su carácter conciliador le granjeó un gran respeto dentro del mundo empresarial andaluz. "Es una pérdida irrecupreable como empresario, como amigo y como persona. Se pierde un personaje fundamental de la Sevilla contemporánea. La última vez que hablé con él fue por su cumpleaños, hace un mes, y siempre se esforzó hasta el final por estar al tanto de toda la actualidad", afirmó el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero.

La humildad era para Jaime Ybarra una característica fundamental del buen empresario. "Las recomendaciones que me gustaría transmitir a la juventud son rigor en el trabajo, espíritu de sacrificio, y humildad, porque sin humildad no vamos a ningún lado", afirmaba en una entrevista a este periódico. Jaime Ybarra era un hombre muy bien dotado para las relaciones sociales, moderado, prudente, de los que crean armonía. "Le conocía desde hace muchos años. Fue una persona afable y dispuesta a escuchar a todo el mundo. Siempre me sorprendió su capacidad de estar en todos los sitios y su vinculación con el sector agroalimentario", recordó el presidente de Asaja-Andalucía, Ricardo Serra. "Tenía en todo momento la palabra exacta. Para mí fue como una especie de hermano mayor, con mucho criterio y opiniones firmes. Hasta el último momento quiso disfrutar de la vida", agregó el presidente de la Denominación de Origen de Estepa y cuñado de Jaime Ybarra, José Loring.

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, transmitió a la familia su pésame por el fallecimiento de "un emprendedor nato que continuó una trayectoria definida por su gran apuesta por la innovación y la apertura a los mercados exteriores a lo largo de todos estos años". En los mismos términos se expresó el alcalde electo de Sevilla, Juan Ignacio Zoido. "Su memoria tiene que perdurar en el recuerdo de todos los sevillanos como un hombre que quiso a su tierra, y que trabajó duramente para conseguir un grado de excelencia en la sociedad y siempre al servicio de los demás", indicó.

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