Moreno repite dignidad

  • El diestro de Dos Torres corta una oreja con una corrida a la que le faltó casta y fuerza. Rafaelillo y Juan Bautista debutan sin suerte en la plaza de Los Califas

Pongamos por caso que soy de Pamplona. Pensemos que vengo de la galaxia del norte a ver los toros a Córdoba. Hagamos el esfuerzo de sentarnos en el cemento de Los Califas para ver a tres toreros con trayectorias diferentes. Y como venimos del norte pensamos: ¿Quién es el José Luis Moreno éste? Le conocen muy bien en su casa a la hora de comer. Los toros del Marqués de Domecq salen por toriles y como somos del norte reflexionamos: "Está bien presentada la corrida, la hemos visto en el sorteo esta mañana y sólo falta que se mueva, a ver el Moreno éste, que como es de Córdoba..." Y salió Moreno: Corridas toreadas este año igual a cero. Inédito está el torero cordobés, pero ya de capote se aventura que va a dar guerra, como siempre. Como siempre que se le da una oportunidad. Porque Moreno, ayer como siempre, demostró que el sistema lo puede dejar en el paro, pero el paro no pasa por él y sale a la plaza como si hubiera hecho Castellón, Valencia, Sevilla y hasta Valdemorillo. Todo ello pasando por la agradable Olivenza. Qué torero. Si alguien viene del norte y lo ve, piensa que es figura consagrada. Pero no, está parado mientras otros se hinchan de torear en las feria pese a que su bagaje es cortito y con sifón.

Ayer, sin embargo, Moreno necesitó más toros. Los del marqués jerezano se le quedaron parados y aunque fueron boyantes y tenían calidad, se morían en la muleta a poco que el cordobés los obligaba. En el primero de la tarde, con la gente aún fría, el diestro de Dos Torres consiguió los mejores muletazos de la tarde, sobre todo por el lado derecho. Hubo alguno de pecho cumbre, y la lástima fue que el toro se le paró por el izquierdo. En este toro le dieron una oreja de paisanaje a Moreno. Quizá no la mereciera, pero a los aficionados les pareció bien porque se paga con ello al que sin apenas torear es capaz de crear. En el segundo de su lote se nos volvió a quedar, no ya la miel, sino la decepción entre los labios porque el toro estaba en la UVI antes del trasteo de muleta. Los pases de calidad que hubo, que alguno importante se escapó, fueron a media altura, robados y sin obligar al del marqués. Se quedó sin toro Moreno y la gente lo sintió porque a éste, aunque no se le conozca, tiene armazón para montar varios toreros. Menos mal que esta vez le queda otra oportunidad. Esperemos que no se aflija con Tomás y con Finito en la papeleta del martes, porque, de momento, hay buenas sensaciones, aunque a Moreno no le hayamos visto todavía en la cima. Quizá seamos del norte.

Su dos compañeros de cartel, Juan Bautista y Rafaelillo cumplieron sin más con una corrida a la que faltó casta y alma, una corrida que se apagó. Sólo el francés intentó levantar el vuelo en el último con medios muletazos en un desierto de casta, porque Rafaelillo bastante hizo con intentar llevar a sus dos toros en viajes imposibles, acortados por la falta de condiciones del ganado.

En fin, que esto del toreo no son números. Y que para números, las quinielas y que Moreno, sin estadística, es de lo mejor.

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