Andalucía

PSOE y PP coinciden en su defensa de las diputaciones

  • Los populares apoyan una moción de Villalobos pese a criticarlo por el uso partidista de la FAMP

Una foto impensable en Madrid se hizo ayer en Sevilla. Los presidentes -o vicepresidentes en su defecto- de las ocho diputaciones andaluzas posaron ante las cámaras para escenificar un acuerdo para defender la supervivencia de estas entidades supramunicipales. Bajo la convocatoria del presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP), Fernando Rodríguez Villalobos, dos mandatarios del PP y seis del PSOE apoyaron una resolución que reconoce el papel que realizan las diputaciones en los municipios de menos de 20.000 habitantes y que aboga por la modernización de estas administraciones.

La buena sintonía se hizo patente cuando el vicepresidente popular de la diputación malagueña, Francisco Salado, se refirió a Rodríguez Villalobos como un "símbolo del municipalismo" y aseguró que "ojalá" haya más consensos entre los dos grandes partidos. "A nivel local llegamos a acuerdos más fácilmente", reconoció Salado, que sin embargo parecía diferir de la postura de su compañero Joaquín Villanova, alcalde de Alhaurín de la Torre y vicepresidente de la FAMP. En un comunicado, reprochó a Villalobos que "utilice" a la entidad en los "líos internos" del PSOE, pese a que defendió el apoyo de su partido a la resolución en defensa de las diputaciones.

A juicio del vicepresidente de la FAMP, el texto aprobado ayer "tiene más que ver" con la polémica existente en el seno del PSOE sobre el futuro de las diputaciones tras el acuerdo firmado por Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, para que el socialista sea investido presidente del Gobierno. "Es evidente que quien ha puesto en peligro las diputaciones es el secretario general del PSOE", sentencia Villanova en el comunicado.

Sin embargo, no había ni rastro de conformación entre los representantes populares y los socialistas -Villanova no estaba presente-, puesto que todos coincidieron en la importancia que tienen las diputaciones para luchar contra la despoblación en el ámbito rural y prestar servicios como la recogida de basuras.

El enemigo común para los ocho representantes provinciales era Ciudadanos. El popular Francisco Salado habló de "ignorancia" de los mandatarios del partido naranja por su escasa experiencia en las tareas de gobierno; mientras que el socialista Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén, fue más descriptivo. "Se nos llena la boca con la participación, pero después se juntan cuatro y se cepillan las diputaciones en una noche", espetó el líder de la influyente delegación jiennense, que criticó al ideólogo económico de Ciudadanos, Luis Garicano, por afirmar que gran parte del gasto de las diputaciones se dedica al sueldo de los puestos de libre designación. Reyes cifró la cantidad en el 0,77% de los presupuestos y recordó que el partido naranja tiene "27 asesores" en el Congreso con sólo 40 diputados.

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