Ayer y Hoy

¿Quién fue el maestro Bartolomé?

  • La reja policromada, de estilo plateresco, de la Capilla Real cumple 500 años

  • No estarían mal unas jornadas de puertas abiertas para cantarle el cumpleaños feliz y admirar nuestro patrimonio

Detalle central de la reja con la inscripción 'Maestro Bartolomé me fecit' Detalle central de la reja con la inscripción 'Maestro Bartolomé me fecit'

Detalle central de la reja con la inscripción 'Maestro Bartolomé me fecit'

Nombrado  muchas veces como Bartolomé de Jaén, sabemos que aprendió en Salamanca el arte de la rejería policromada, para luego dejar sus mejores huellas precisamente en Jaén y su provincia, sirviendo su experiencia de inspiración para una hermosa obra: la reja colocada en la nave de la Capilla Real de Granada, separando la zona de los túmulos de los Reyes Católicos y Juana y Felipe el Hermoso.

La reja cumple ahora 500 años pues fue encargada por el Conde de Tendilla, terminada en 1519 y colocada un año después. En una de sus pilastras, a la izquierda de la entrada, aparece su firma Maestre Bartolome me fecit.

Reja de la Capilla Real. Siglo XVI Reja de la Capilla Real. Siglo XVI

Reja de la Capilla Real. Siglo XVI

Habla la reja y ella misma dice quién la hizo. La descripción de esta reja retablo, hecha de hierro repujado y policromado de estilo plateresco, transición entre lo gótico y el primer Renacimiento, rebasaría los límites de esta modesta crónica y bastaría con la lectura de una de nuestras buenas guías y su observación en directo, acudiendo cualquier día a la Capilla Real y estaría mucho mejor si la visita fuera guiada y comentada.

Sería una educada manera de felicitarle el quingentésimo cumpleaños y hacer bueno el dicho “se ama lo que se conoce”.

Entre tanto, celebremos la fecha con algún modesto comentario. La reja marca todo un programa iconográfico de escenas y alusiones religiosas mezcladas con la heráldica simbólica de los Reyes Católicos.

Poderes, político y religioso, intrínsecos al monumento que ya en su propio nombre lo incluye: Capilla Real. Capilla de los Reyes Católicos. Recuérdese la época histórica en la que se hace la obra.

Concebida la preciosa reja como un retablo transparente a modo de celosía, que deja ver a su través los sepulcros reales, el altar y el retablo de madera policromada que hiciera Vigarny para la cabecera de la capilla mayor.

Detalle de la reja. Detalle de la reja.

Detalle de la reja.

Ya contaba España con tradición rejera; lo saben en Murcia y en Chinchilla del Monte Aragón donde trabajó el maestro Antón de Viveros (gótico final), lo saben en Burgos con las obras de Cristóbal de Andino, o en Cuenca con las de Juan Francés.

En la magnífica reja de Granada aparecen los doce apóstoles adornando las pilastras; un friso corrido recoge las escenas de la vida de Cristo con clara finalidad didáctica; desde el Bautismo a la Resurrección, y el martirio de los Santos Juanes, a cuya advocación está dedicada la Capilla Real.

Sabemos de la devoción de la reina Isabel a los santos Juanes; su padre era Juan, su suegro Juan; tuvo un hijo Juan, una hija Juana; la primera iglesia en Granada fue San Juan de los Reyes y en su escudo figura el águila de san Juan, soportado por leones como animales guardianes y adornado con el yugo y las flechas.

Reja. Escena del Calvario. Reja. Escena del Calvario.

Reja. Escena del Calvario.

Todo un emblemático programa entre una armónica decoración de follajes, tallos, hojas, grutescos, medallones, angelotes, candelabros, etc.

La impresionante reja de hierro repujado y policromado, en la que resalta el oro y el rojo sobre el negro de los barrotes, costó 1.600 ducados y algo más; cantidad que parece que no se cobró totalmente y tras largo pleito hasta 1538; es de tres pisos y cinco calles separadas por pilastras y rematado todo el conjunto por la escena del Calvario; Cristo crucificado entre la Virgen y san Juan.

Pudo concebirse la reja con la finalidad de proteger los sepulcros reales, cerrando el paso de la nave a la zona noble y estar dotada de una camuflada cerradura, lo que indica que era bueno prevenir. Ladrones los hubo en cualquier época. Y aún no desaparecen.

Con el pretexto de la efeméride, 500 años, no estarían mal unas jornadas de puertas abiertas para cantarle el cumpleaños feliz y admirar nuestro patrimonio sin tener que pagar más allá de lo que voluntariamente cada cual quiera dejar en los cepo

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