Loja y Huéscar, dos municipios granadinos unidos por el futuro empresarial
Contenido ofrecido por el Ayuntamiento de Loja
Es el primer encuentro entre asociaciones para frenar la despoblación y fortalecer el tejido económico local
La Asociación Lojeña de Comercio e Industria y la Asociación de Empresarios de la Comarca de Huéscar han celebrado en Loja un primer encuentro empresarial para crear sinergias y frenar la pérdida de población en sus territorios. Más de veinte empresarios del norte de Granada visitaron la capital del Poniente en una jornada de hermanamiento que incluyó visitas turísticas y empresariales.
El acto central tuvo lugar en el Palacio de Narváez, sede del Ayuntamiento de Loja, donde fueron recibidos por el alcalde Joaquín Camacho. En el salón de plenos se reconoció la importancia de este encuentro, con la participación de representantes empresariales de ambas zonas. Paloma Gallego, teniente de alcalde lojeña, destacó que se trata del primer evento de este tipo entre asociaciones empresariales de la provincia, señalando la similitud de realidades entre ambas comarcas.
Jesús Ramos, presidente de la Asociación Lojeña, valoró la jornada como “una iniciativa productiva” gracias al impulso de su homólogo de Huéscar, Gabriel Villalobos. Ambos coincidieron en la necesidad de colaborar, intercambiar ideas y generar oportunidades conjuntas. Villalobos subrayó que los empresarios también lideran los grupos de desarrollo local y comparten los mismos desafíos.
A la cita acudieron también Raquel Guijarro, presidenta de la Mancomunidad de Municipios de Huéscar; Joaquín Ortiz, teniente de alcalde huescarino; y Emilio Sánchez, alcalde de Castilléjar. Todos incidieron en la importancia de reducir la burocracia y apoyar el emprendimiento como vía para combatir la despoblación.
Camacho pidió unidad provincial para reclamar mejores infraestructuras y asegurar oportunidades también en zonas rurales. “El desarrollo de la capital o la costa no puede ser a costa del silencio de otros territorios”, afirmó.
Como símbolo del hermanamiento, se intercambiaron obsequios: una escultura de la Escuela de Artes de Huéscar que representa el diálogo y una réplica de la fachada del Palacio de Narváez. La jornada concluyó con visitas a la empresa Apolo, la Alcazaba y el Convento de Santa Clara.
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