Aromas y sabores

El Covid también afecta al sector vinícola

  • El Covid ha hecho bajar las ventas de vino y se teme una dura campaña de comercialización este año… Y no es una cuestión de precio

La vendimia también se ha adaptado a los protocolos de seguridad.

La vendimia también se ha adaptado a los protocolos de seguridad. / M. L.

A vendimia de 2020 está siendo recordada por varias causas, pero no cabe duda de que esta vendimia será recordada como ‘la vendimia del coronavirus’, del Covid. Y seguro que dentro de muchos años se verán como algo raro o al menos curioso, ver fotografía de vendimiadores con mascarillas, por ejemplo. Buscando datos sobre esta vendimia leo en El Correo Del Vino que por otro lado, está siendo una vendimia anómala, sitios donde se adelanta, la mayoría, con una media de 7 a 15 días, sin embargo, no faltan lugares donde viene más retrasada. Vendimias que se han parado a la espera de que la uva gane en grado, ya que se estaba vendimiando con muy poco grado y ganaba poco o nada con el paso de los días. Vendimias también donde los cálculos de cosecha varían enormemente y en la que la climatología está jugando sus bazas, ya que estos últimos días de fuerte calor, a últimos de agosto, ha hecho estragos en muchas zonas disminuyendo las perspectivas de cosecha, sin embargo, en otros, menos calurosos, ocurre todo lo contrario, las noches más largas y frescas, con un diferencial de temperatura muy grande, están ayudando a que la uva mejore, en cantidad, grado y calidad. Como verán hay de todo y para todos los gustos, y como bien comprenderán, todo esto hace poco menos que imposible hacer previsiones realistas y sensatas.

El consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha, por ejemplo, ha declarado que en esta comunidad autónoma habrá 23 millones de hectolitros y en el conjunto de España, 42 millones, aunque muchos pensamos que ambos datos se van a ver superados a la hora de hacer el cómputo definitivo de cosecha. No obstante, si bien es importante, el problema no va a ser que tengamos cinco millones más o dos menos, de los cálculos, o lo que sea, el gran problema de este año es la comercialización, y aunque siempre es un problema, este año va a ser mucho más acentuado. Con una abundante cosecha en Italia, una mayor cosecha en Francia, y también en España, la comercialización va a ser complicada.

Y volvemos dentro de la comercialización al Covid, nos ha hecho bajar mucho las ventas y es de temer que a lo largo de esta campaña la historia se va a repetir, en mayor o menor medida, pero se va a repetir, y nos puede quedar bastante vino que no se pueda comercializar, y no será cuestión de precio, simplemente que haya vinos que no se puedan vender, a ningún precio, a no ser que la comercialización se facilite, sobre todo en mercados internacionales, aunque ya les digo que, por desgracia, creo que no solo el precio será decisivo este año…

Tengamos en cuenta que durante todo este tiempo, desde que el Covid hizo su aparición, se han suspendido (como en otros sectores) ferias y congresos nacionales e internacionales donde se dan cita bodegueros, y compradores; no se ha hecho, por lo tanto, promoción. Otros países están igual que nosotros, con las bodegas llenas de vino esperando a poder vender y con las mismas restricciones a causa del Covid, algunos de ellos nos superan en prestigio y fama, como los franceses y bastantes italianos, y otros son muchos más baratos, como los argentinos, los chilenos o los australianos.

Dicen que de las crisis surgen las oportunidades, y aquí tenemos una para demostrar que una de las grandes cualidades de los vinos españoles es su inmejorable relación calidad-precio y seguir conquistando mercados… aunque sea con la mascarilla puesta.

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