Costa

Media vida al servicio de La Cochera, uno de los garitos míticos en la Costa de Granada

  • Señala que pese a no haberlos tenido nada fácil, sus puertas siempre han estado abiertas para todo el que buscaba un refugio

  • Asegura estar ilusionado con la nueva dirección del local que llega con un proyecto expansivo

A principio de año un simple mensaje en redes sociales hacía saltar las alarmas de muchas personas que veían con tristeza e incredulidad como uno de los garitos más emblemáticos y con solera de la costa de Granada buscaba a alguien interesado en alquilarlo, terminando así una etapa de más de tres lustros. Antonio Mira, su propietario, tras toda una vida luchando por mantener sus puertas abiertas para todo el mundo, asegura que es el momento de retirarse, descansar y cederle el testigo a un grupo de jóvenes comprometidos a mantener el espíritu y esencia de La Cochera, además de explorar otros caminos para seguir dotando de riqueza a este "pequeño rinconcito de libertad" de la Costa Tropical.

Antes de ceder el testigo, Antonio Mira explicó a Granada Hoy el origen de este peculiar garito en primera línea de playa donde han celebrado reuniones, mercadillos, exposiciones de obras de arte y libros, además de ofrecer mucha fiesta y música en directo, y que se inauguró el 13 de junio de 1987. Antes de esto, trabajó durante un tiempo con Robert Lenton y sus títeres, llegando a actuar incluso en el Teatro Español, pero tras varias idas y venidas convenció a sus padres para que le dejaran montar un pequeño negocio, junto a una amiga, en un local que tenían en la playa de La Herradura. "Al principio vendíamos helados, alguna copa y poco más, pero después de un año cada uno siguió su camino y yo decidí continuar con el local, pero esto vez como un chiringuito. Con 28 o 29 me di cuenta de que no podía seguir así, los chiringuitos tienen que estar todo el día trabajando, así que decidí quedarme por la tarde-noche de copas, así fue como empezó realmente La Cochera". Y recuerda que al principio fue todo muy "de andar por casa". "Al principio no teníamos ni luces, recuerdo que en la entrada había dos grandes antorchas de gasoil y un día llegaron unos franceses con una furgoneta que me dijeron que, si podían tocar dentro del local y pasar la gorra, fueron la primera actuación oficial que tuvimos, aunque después de esa vinieron muchísimas más".

Dificultades en el camino

Entre sonrisas señala que fue en ese momento cuando comenzó un camino nada fácil. "Tenía muy mala fama, la gente pensaba que era muy raro y que aquí solo venía gente extravagante o rara y yo lo único que quería era trabajar tranquilamente. No fue nada fácil, y para colmo cuando planté la bandera gay en el local para que todo el mundo supiera lo que había aquí, encima empezamos con los espectáculos de Drag Queens, la cosa no se puso fácil".

Antonio reseña, mientras señala a la barra, que durante estos 35 años ha tenido que afrontar tanto la presión de los cotilleos, "esto al fin y al cabo es un pueblo y la gente no para de hablar", como del Ayuntamiento, "tengo una carpeta repleta de notificaciones, y nunca me pasé de horarios, ni fui traficante ni nada, lo único que hacía era trabajar y pasármelo bien, pero costó mucho trabajo y esfuerzo hasta que la gente por fin se dio cuenta de que este era un espacio abierto para que todo el mundo se sintiese bienvenido, independientemente de quien fuera, daba igual si era pijo, facha, hippie, progre, todo el mundo era bienvenido mientras respetase a los demás".

Piedras en el camino que consiguió esquivar gracias a las buenas impresiones que los que de allí salían se llevaban y predicaban por otros rincones de la provincia, e incluso de fuera, y que facilitaron mucho las cosas. "Yo no puedo decir que he tenido trabajadores, puedo decir que he tenido compañeros. Solo puedo hablar bien de todos los camareros y camareras que me han ayudado en algún momento de estos 35 años, así como de la cantidad de cantantes, actores o drag Queens que han pasado por las paredes de La Cochera. Incluso hay bandas y músicos que, si no fuera por la amistad que nos une después de tanto tiempo, no podría haberme permitido traerlos en alguna ocasión para tocar, porque aquí no se cobraba una entrada ni se subía el precio de las copas".

Uno de los rincones de La Cochera Uno de los rincones de La Cochera

Uno de los rincones de La Cochera / Alba Feixas

Generación tras generación

Pero no sólo hay espacio para los recuerdos amargos. Antonio recuerda con ilusión que estos 35 años han dado para que varias generaciones puedan disfrutar un rato agradable en el local. "Un día llegó una pareja con un bebé en un carro y mi marido escuchó como le decía que en este mismo local se conocieron sus padres. Son muchas generaciones las que han pasado por aquí y que siguen viniendo", y entre risas asegura que incluso le visitan nietos de viejos clientes.

"Poner punto y final a algo en lo que has puesto gran parte de ti, además de invertir parte de tu vida, no es fácil, pero el cansancio también pesa. Un grupo de jóvenes me presentaron un proyecto ilusionante, al fin y al cabo, es seguir con la esencia de La Cochera, pero a la vez van mucho más allá. Dentro de un año largo, o puede que dos, me jubilo, así que me apetecía antes de eso darle la oportunidad a otras personas que quisieran explotar este negocio que tanto esfuerzo me ha costado levantar. Yo seguiré ayudando, dentro de mis posibilidades, en todo lo que ellos quieran, pero me apetece descansar y ver el nuevo rumbo que toma", asegura.

Nueva dirección

Precisamente este fin de semana se realiza la gran inauguración de La Cochera bajo la nueva dirección. "Sé que ellos van a ampliar la historia de este local, ese es mi sueño", asegura Mira. De hecho, durante varias semanas ha estado cerrado para darle una capa de pintura, arreglar algunas cosas y darle un aspecto renovado. En las redes sociales del local han colgado, a modo de aperitivo de todo lo que está por llegar, algunas actuaciones que se podrán disfrutar desde este mismo fin de semana como el swing, pop y rock de Coolcat Bros., una fiesta de los 80 o la música de The Cops.

Además de una gran fiesta inaugural donde los asistentes podrán degustar un nuevo menú inspirado en la cocina hindú, dejando claro que la nueva dirección de La Cochera está preparada para seguir con el legado de Antonio Mira y llegar a un nuevo público.

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