Diez años estudiando las mariposas de la Costa Tropical como bioindicadores del estado ambiental

Se han registrado más de 4.900 individuos de 23 especies distintas

El Ayuntamiento de Motril creará dos nuevos puestos de trabajo en la Charca de Suárez

Cristina Pérez, una de las responsables del cuaderno medioambiental, explicando a los asistentes la morfología de las mariposas
Cristina Pérez, una de las responsables del cuaderno medioambiental, explicando a los asistentes la morfología de las mariposas / Alba Feixas

En la Costa Tropical es posible ver Maculadas, Atalantas, Blanquitas de la col, Monarcas o Tigre africanas, y así hasta 23 especies distintas de mariposas catalogadas y estudiadas gracias al trabajo que un grupo de voluntarios han llevado a cabo en la Reserva Natural Concertada de la Charca Suárez de Motril durante más de una década, y que en la actualidad se integra dentro del BMS (Programa de Seguimiento de Mariposas) en España, y a nivel europeo (eBMS).

El humedal motrileño se ha convertido en el hábitat idóneo para multitud de especies, muchas de ellas protegidas o en peligro de extinción, que encuentran entre sus distintas lagunas y espacios naturales el lugar perfecto para refugiarse y alimentarse durante sus rutas migratorias, o para establecer su residencia. Gracias al seguimiento que realizan los voluntarios en el humedal motrileño se puede conocer las funciones que desempeñan las mariposas diurnas como polinizadores, además de ser grandes bioindicadores del estado ambiental del ecosistema.

El estudio, que se ha presentado este fin de semana en la Reserva con motivo del Día Mundial de los Humedales, proporciona información sobre las distintas especies. Durante el trabajo de campo, el personal encargado logró registrar 4.968 individuos de 23 especies distintas, siendo la Pararge aegeria -Maculada- la más abundante, representando un 54,3% del total de mariposas estudiadas, y se concluyó que los meses más fructíferos para el avistamiento de estos insectos son entre mayo y julio.

El encargado de la Charca de Suárez, Pepe Larios, explica que llevan dos décadas trabajando por la defensa de este humedal, "en este tiempo se han conseguido muchas cosas, pero siguen faltando muchas otras por consolidar, como la futura ampliación -actualmente cuenta con casi 15 hectáreas y está proyectada ampliarla la instalación-, la declaración como Zona Especial de Protección para Aves (ZEPA) que está en marcha, entre otras cosas".

Una mujer captura para el recuerdo una de las fotografías de la exposición
Una mujer captura para el recuerdo una de las fotografías de la exposición / Alba Feixas

Larios destaca que lo que sí está consolidado desde el primer día es el grupo humano de voluntarios que, coordinados por la Asociación Buxus, en colaboración con el Ayuntamiento de Motril, realizan "una gran labor" que se materializa con un cuaderno medioambiental, elaborado por Pilar Muñoz y Cristina Pérez, de los 10 años de trabajo con las mariposas diurnas o una exposición de fotografía.

El objetivo del cuaderno es acercar las mariposas diurnas a la ciudadanía, facilitar su identificación, despertar el interés por su seguimiento y fomentar la participación activa en su protección.

Una de las responsables del cuaderno ambiental, Cristina Pérez, recalca que es importante darle la importancia que merecen a estos pequeños insectos, "son centinelas ambientales porque son indicadores claves de como se encuentra la salud de los ecosistemas, ya sea por su presencia, abundancia o su desaparición".

Algunos de los problemas ambientales a los que se enfrentan son el uso de pesticidas, químicos y fitosanitarios en la agricultura intensiva; el cambio del uso del suelo y la fragmentación de los hábitats; o el aumento progresivo de la temperatura ambiental.

"Se decide hacer un estudio de diferentes organismos, y entre ellos están los insectos, que son uno de los organismos más abundantes y diversos del planeta. Nosotros nos decantamos por estudiar las mariposas porque tienen unas características claves que les hace también ser unos indicadores muy buenos. Una de las características es que tienen una vida corta con varias etapas, responden rápidamente a los cambios en las condiciones del hábitat y el clima; nos permite acceder a muchos estudios de ecología, los ciclos de vida".

Un momento de la presentación del cuaderno medioambiental
Un momento de la presentación del cuaderno medioambiental / Alba Feixas

Por su parte, Pilar Muñoz, otra de las responsables de este estudio, explica que este estudio se ha realizado gracias a dos transectos de censo, uno de ellos se encuentra dentro de la propia instalación de la Charca de Suárez, y el otro incluye una parte que atraviesa la zona de expansión. Las mariposas se contabilizan por tramos, lo que permite a los voluntarios interpretar los resultados a una escala más detallada en cuanto a la presencia de diferentes tipologías de hábitat.

En sus comienzos usaban una manga entomológica para capturar e identificar los ejemplares con mayor precisión, y con el paso del tiempo, la experiencia adquirida ha permitido identificar las especies de mariposas directamente en vuelo. En los casos de duda, la fotografía ha sido empleada como recurso.

En este sentido, las responsables del proyecto han agradecido la cesión desinteresada de las fotografías a José A. Gavilán, J. Olivares, José M. Barea, P. Muñóz, Rafa Mateos, Eduardo Cruz y Antonio Lorenzo, además del trabajo de Sabina Larios con sus ilustraciones.

En el estudio se observa una tendencia moderadamente negativa en la población de mariposas, apuntando que en el primer transecto realizado se cuantificó un descenso, con un ligero repunte en la segunda batida. Apuntan que con el paso del tiempo la diversidad de especies ha disminuido, y en el caso de la comunidad de mariposas se ha caracterizado po una baja diversidad alfa.

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