Frutos por los suelos, enfermedades por la humedad y colapsos en las infraestructuras: la cara B de las precipitaciones y el viento en los cultivos de la Costa

La campaña del aguacate está comprometida por las persistentes precipitaciones y el viento, y en los invernaderos sufren enfermedades y daños en las estructuras

Un invernadero de la Costa Tropical inundado / G.H.

Nunca llueve al gusto de todos. La cadena de borrascas de lluvias y viento que está experimentando la provincia de Granada en las últimas semanas está provocando daños en los cultivos por hongos y enfermedades y el viento pone en riesgo la campaña del aguacate, especialmente en la Costa Tropical. En las últimas semanas, ha llovido, y mucho, aunque en algunas zonas las lluvias tienen un efecto positivo sobre las reservas hídricas y la recarga de los acuíferos, la tierra no tiene respiro para absorber toda el agua que recibe y con la humedad llegan los problemas a muchos tipos de cultivos.

El paso de la borrasca Leonardo está dejando fuertes vientos en el litoral y una gran saturación de agua en las zonas del interior, lo que provoca daños graves en plena campaña agrícola. En este sentido, desde COAG Granada señalan que la provincia se enfrenta a una situación de emergencia que puede provocar perdidas millonarias.

Tanto el viento como el sobre exceso de agua pone en jaque a los agricultores de la Costa Tropical que hace malabares para recoger los frutos en las mejores condiciones, mientras ve como mucho del producto acaba en el suelo a consecuencia de las fuertes rachas de viento o los productos acaban dañados por el roce con las ramas, quedando ya inservibles para su comercialización en los principales mercados internacionales. Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos apuntan que, si bien es cierto que las precipitaciones podrán beneficiar a aquellos agricultores que se encuentran en estos momentos con las cosechas en parada biológica, porque los árboles y cultivos están recibiendo un buen aporte de agua, además de que los acuíferos se están recargando con agua buena, como en el caso de la zona de Almuñécar y el valle del Río Verde, que las precipitaciones ayudarán a mejorar la calidad del acuífero, a corto plazo, generará daños en los cultivos en producción.

Un ejemplo de ello es el aguacate. Multitud de agricultores se encuentran en estos momentos en plena campaña de recolección viendo como los vientos huracanados dejan a su paso multitud de sus frutos en el suelo.

En las explotaciones bajo plástico, la situación no es mucho mejor. La alta humedad y falta de horas de sol, están disparando enfermedades fúngicas como el mildiu, la botritis y diversas gangrenas. Uno de los productos más castigados es el pepino que ya arrastraba dificultades por el estrés de la granizada que sorprendió a los agricultores del litoral el pasado diciembre, y el frío posterior. Además, según apuntan desde COAG, el pepino tipo Almería u holandés se da por perdido en amplias zonas, obligando al arranque prematuro de las fincas.

Un agricultor viendo los daños tras las intensas lluvias y el granizo de diciembre en la costa / EFE

El secretario provincial de COAG Granada, Miguel Monferrer, señala que el suelo ya es incapaz de absorber más agua, "está provocando derrumbes y el anegamiento de explotaciones donde el agua fluye sin control por el interior de las estructuras". Se han registrado daños graves en cubiertas y plásticos en explotaciones de tomate, pimiento y calabacín, y la orografía del territorio tampoco está facilitando las cosas con movimientos de tierra que afectan directamente a las explotaciones.

El viento también afecta a la campaña de la almendra, que está en plena floración y los árboles están sufriendo importantes envites. Los agricultores siguen mirando al tiempo por la previsión de una nueva borrasca, y con deseos de que llegue un respiro para que el campo pueda asimilarlo.

En Vélez de Benaudalla a las precipitaciones se suma el desembalse de la presa de Rules. El alcalde del municipio, Francisco Gutiérrez, explicó a este periódico que hace unos días pidieron a los vecinos que vivían a los márgenes del río Guadalfeo que desalojasen las viviendas de forma preventiva por el considerable aumento del caudal, una de las preocupaciones es que los agricultores no pueden acceder a sus fincas a recoger los frutos y no saben como estarán estos cuando se pueda volver a la zona.

En ayuntamientos como Gualchos -Castell de Ferro o Albuñol animan desde hace semanas a los agricultores a notificar los daños sufridos en los últimos tiempos por los temporales para dar parte a la Oficina Comarcal Agraria que está elaborando un informe sobre los daños de índole agrario que el temporal haya podido causar en la comarca, con la finalidad de remitir información de carácter provincial ante la posibilidad de que se abra una línea específica de ayudas para la recuperación del potencial productivo dañado.

El impacto que puede tener el acuerdo entre la UE y Mercosur

Los problemas derivados de las precipitaciones es tan solo una de las preocupaciones de los agricultores que siguen de cerca el impacto que podría tener el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur en las empresas comercializadoras. El concejal de Agricultura y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Almuñécar, Carlos Ferrón, pone el foco en la preocupación que existe ante dicho acuerdo comercial que podría facilitar la entrada de productos procedentes de Sudamérica y afectar directamente a la comercialización de los tropicales locales.

En este sentido, indica que no se oponen a la apertura de mercados, aunque "es imprescindible que se haga bajo las mismas reglas del juego. Nuestros agricultores cumplen con estrictos controles sanitarios, laborales y medioambientales, y no se puede permitir que lleguen productos con menos restricciones que generen una competencia desleal".

En este sentido, insiste en que "la clave pasa por reforzar la diferenciación y la calidad de los tropicales de Almuñécar, al tiempo que exigimos a las administraciones que garanticen la igualdad de condiciones para proteger la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y el sustento de muchas familias".

Ferrón reivindica la importancia del proyecto D3 para la agricultura de la comarca, "una infraestructura estratégica que permitirá mejorar los recursos hídricos, aportar mayor seguridad al campo y fortalecer la competitividad del sector en un contexto cada vez más exigente".

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