Granadino en Doha: "Lo peor es cuando escuchas el sonido de los proyectiles, aunque hay cierta tranquilidad"

El readaptador y entrenador de fuerza y acondicionamiento torreño cuenta cómo viven los ataques de Irán mientras siguen trabajando en el día a día

"Se intenta dar normalidad dentro de una situación preocupante": Un motrileño en Doha explica cómo viven tras los ataques iraníes

Christian Castilla en uno de los entrenamientos en Doha
Christian Castilla en uno de los entrenamientos en Doha / G.H.

El pasado fin de semana, cuando un gran porcentaje de personas despedían el día o se preparaban para dormir en distintos puntos de Oriente Próximo, fueron sorprendidos por un mensaje de móvil que pedía no salir de los inmuebles, poco después se escucharían el ruido de los escudos antimisiles parando las distintas ofensivas.

Es el primer recuerdo que tiene Christian Castilla, natural de Torrenueva Costa, y residente en Doha desde el pasado mes de julio, cuando se trasladó hasta la ciudad qatarí para trabajar como readaptador y entrenador de fuerza y acondicionamiento del equipo Al Wakrah . "Lo primero que recuerdo es la alarma que nos llega al móvil desde el Gobierno de Qatar, el sonido fue estridente, me sorprendió bastante. En el mensaje nos recomendaban que no saliéramos de las casas y al poco se empezaron a escuchar los primeros misiles. En ese momento lo primero que se te ocurre es mirar por la ventana y por desgracia, por la noche se ve bien como van cayendo los misiles que el escudo antimisil va parando", explica a Granada Hoy.

El torreño incide en que están bien, hay varios españoles trabajando en el equipo y siguen de cerca toda la actualidad. Reconoce que los días van transcurriendo con algo de incertidumbre, dentro de la calma tensa que existe entre comillas, pero "de momento todo va bien".

Tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta iraní en la zona, la vida en la ciudad qatarí sigue su curso, aunque a veces la realidad parece el inicio de una película distópica. "Lo peor es cuando escuchas el sonido de los proyectiles, aunque hay cierta tranquilidad porque sabes que están dirigidos a sitios estratégicos y que no debería pasar nada, pero no dejan de ser misiles que están volando por encima de ti, siempre queda ahí esa duda de si un error humano puede hacer que uno de ellos no se intercepte y acabe en el sitio menos pensado", señala el granadino.

Al hilo, añade que van viendo como la defensa militar los va parando, pero al final "es una mano humana la que está detrás y algo se puede escapar, de hecho, por lo que tengo entendido ha afectado a una refinería de gas", dice aludiendo a los impactos en los últimos días en instalaciones gasísticas de Qatar y una refinería de la saudí Aramco. "Estás con la incertidumbre de qué pasará si no aguantan, creo que es un poco lo que nos preguntamos la mayoría de los que estamos viviendo aquí", apunta.

Si la situación allí se vive con incertidumbre, desde España se sigue con desesperación. Reconoce que ha hablado con su familia y que están deseando que se vuelva. "Creo que los padres lo sufren más que los que estamos aquí, desde la distancia solo tus ojos ven lo que es y cuando lo ves a través de la televisión y de lo que te van contando, hay una visión que lo mismo, los que estamos aquí viviéndolo, lo hacemos con cierta tranquilidad, porque creemos que está todo bajo control, al menos de momento. La gente sigue, más o menos su curso de vida, dentro de las restricciones que hay de trabajo, es una sensación un poco extraña. Mi familia está deseando que me vuelva".

Aunque él se mudó en julio, y tiene pensamiento de quedarse todavía una temporada más por Oriente Próximo, si el transcurso de los acontecimientos no desembocan en una situación más tensa, tenía pensado volar este viernes a Mallorca para defender su tesis doctoral. "He hablado con la Universidad y dados los hechos, me van a deja que la defienda de forma online", asegura.

Sobre el hipotético caso de que se reabriese el espacio aéreo en estos días, lo tiene claro. "Aunque se abriese el espacio aéreo de nuevo de aquí al viernes, hay tanta gente afectada por la cancelación de vuelos, y turistas a los que les han tenido que extender sus visados porque les han pillado de tránsito en el aeropuerto y que han sido realojados en hoteles, que ellos serán los primeros. De hecho, según la información que manejamos por aquí, una vez que se reabra el espacio aéreo tardará días en volver a regularse todo, así que no sería posible llegar a tiempo. He hablado con la Universidad y no hay ningún problema en que lo defienda desde la distancia".

La incógnita de si continuará La Liga

Hace unos días la Federación Qatarí de Futbol (QFA) anunció la suspensión de todas las competiciones que organiza por el conflicto en Oriente Próximo, lo que genera incertidumbre a todos los que se dedican al mundo del fútbol. "Si la cosa no mejora, no sé cuáles serán las directrices, entiendo que será la de salir de aquí, aunque ahora mismo hablo un poco sin saber. En el caso del fútbol, tenemos vacaciones entre mayo y junio, pero ahora mismo estamos con la incógnita también de que no sabemos que va a pasar con La Liga, también hay que pensar que estamos en año de Mundial, y no se puede alargar mucho más ese parón. Ahora mismo tenemos cierta inseguridad de no saber qué va a pasar", explica el torreño.

Pese a todo, defiende que la calidad de vida en Doha es muy buena. "Es una ciudad que conglomera todo y las distancias son relativamente cortas, no hay tanto tráfico como en Dubai, y si te gusta el deporte una de las cosas buenas que tiene esta ciudad es que, salvo los dos o tres meses de mucho calor, se puede hacer deporte al aire libre".

Además, resalta la seguridad. "Tienes la sensación todo el rato de que si te dejas el móvil en cualquier lado, vuelves al día siguiente y sigue en el mismo sitio. La gente se deja los coches abiertos con el aire acondicionado encendido, las casas. Es la sensación de seguridad".

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